La visita de Lionel Messi a la Casa Blanca dejó una escena inédita que rápidamente se convirtió en uno de los momentos más comentados del cruce entre deporte y política a nivel global. El capitán de la Selección Argentina y figura del Inter Miami se reunió por primera vez con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el marco de una recepción oficial al plantel campeón de la MLS Cup 2025, un encuentro que combinó reconocimiento institucional, tradición deportiva y una fuerte carga simbólica frente a las cámaras.













