La primera ministra italiana reafirmó su estrategia de reforzar los controles fronterizos y acelerar las expulsiones de extranjeros que permanecen ilegalmente o que han cometido delitos.
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, volvió a defender una política migratoria basada en un mayor control de las fronteras y en el incremento de las repatriaciones en contra de los inmigrantes ilegales. El Gobierno italiano sostiene que quienes no tienen derecho a permanecer en el país deben ser expulsados y que los procedimientos de retorno deben ser más rápidos y efectivos.
“En Italia las reglas se respetan y quien delinque y no tiene derecho a permanecer es expulsado y repatriado”, afirmó Meloni el 11 de septiembre al publicar imágenes de operaciones de repatriación realizadas por la Policía italiana en contra de inmigrantes ilegales provenientes de África. La mandataria de derecha agregó que su Gobierno continuará trabajando para fortalecer los controles y hacer más eficaces las expulsiones.
Donald Trump junto a Georgia Meloni
La posición de Meloni se produce mientras Italia mantiene una política de mayor presión sobre la inmigración irregular. En septiembre, la primera ministra también sostuvo que la continuidad del espacio Schengen depende de que los países europeos sean capaces de proteger las fronteras exteriores de la Unión Europea y combatir a las organizaciones dedicadas al tráfico de personas.
Durante 2026, el Gobierno italiano también impulsó nuevas medidas relacionadas con las deportaciones. En julio, el partido de Meloni, Hermanos de Italia, presentó un proyecto para facilitar la repatriación de extranjeros legales e ilegales condenados por delitos graves.
La propuesta contempla la expulsión de ciudadanos extracomunitarios y a inmigrantes ilegales condenados a más de un año de prisión, mediante acuerdos con sus países de origen o países cercanos, aunque el proyecto todavía debe atravesar el proceso legislativo correspondiente.
Inmigrantes ilegales siendo detenidos en Italia
La estrategia italiana se desarrolla además en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias dentro de la Unión Europea. En 2026, las instituciones europeas avanzaron en nuevas normas destinadas a facilitar los procedimientos de retorno de personas que no tienen autorización para permanecer en territorio comunitario.
Meloni sostiene que el objetivo de estas medidas es reforzar la seguridad, controlar las fronteras y garantizar que las normas migratorias sean aplicadas de manera efectiva para evitar la expansión de la invasión de inmigrantes ilegales islámicos hacia Italia.