El presidente ecuatoriano autorizó la cooperación de fuerzas extranjeras en la lucha contra el crimen organizado y otorgó inmunidad legal al personal de países aliados.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, firmó un decreto que vuelve a reconocer la existencia de un conflicto armado interno en el país y autoriza la participación de personal militar extranjero en operaciones contra las organizaciones criminales que operan en territorio ecuatoriano. La medida busca reforzar la estrategia de seguridad del gobierno frente a la escalada de violencia vinculada al narcotráfico, las extorsiones y otras actividades del crimen organizado.
Uno de los puntos más relevantes del decreto establece que el personal extranjero perteneciente a países cooperantes podrá participar en acciones desarrolladas en el marco de este conflicto. Además, dicho personal contará con inmunidad conforme a los acuerdos internacionales suscritos por Ecuador.
Soldados del ejercito ecuatoriano
Noboa señaló que la cooperación internacional permitirá fortalecer las capacidades del Estado para enfrentar a las bandas criminales que han convertido a Ecuador en uno de los países más afectados por la violencia en América Latina. Según explicó, los militares extranjeros actuarán coordinadamente con el Bloque de Seguridad ecuatoriano y podrán desplegarse en las provincias más golpeadas por la criminalidad.
La decisión llega pocos días después de la visita del mandatario ecuatoriano a Estados Unidos y en medio de un acercamiento con aliados internacionales en materia de seguridad. El gobierno considera que el carácter transnacional de las organizaciones criminales exige una respuesta conjunta entre distintos países.
Desde enero de 2024, Noboa sostiene que Ecuador enfrenta un conflicto armado interno y ha utilizado esa figura para justificar el empleo intensivo de las Fuerzas Armadas contra grupos criminales considerados organizaciones terroristas. El presidente ha reiterado en numerosas ocasiones que la situación del país trasciende una simple crisis de seguridad y constituye una amenaza directa contra el Estado.
EL presidente Donald Trump junto a Daniel Noboa
El decreto también refuerza la protección jurídica para quienes participen en las operaciones de seguridad y forma parte de una estrategia más amplia orientada a recuperar el control territorial en zonas dominadas por bandas criminales.
Para el gobierno ecuatoriano, la medida representa un paso decisivo para fortalecer la lucha contra el crimen organizado. Sus partidarios sostienen que la cooperación internacional permitirá disponer de más recursos y capacidades para enfrentar a las mafias.