El dirigente opositor ruso Boris Nadezhdin abandonó Rusia y se instaló en Francia en medio de la campaña para las elecciones legislativas previstas para septiembre. Su salida se produjo tras denunciar un aumento de la presión ejercida por las autoridades contra dirigentes críticos del Kremlin y afirmar que ya no existían condiciones para desarrollar actividad política de manera libre dentro del país.
Nadezhdin, quien ganó notoriedad por su postura crítica frente a la invasión de Ucrania y por haber intentado competir en las elecciones presidenciales de 2024, explicó que decidió abandonar Rusia luego de evaluar los riesgos para su seguridad y la de su familia. Desde territorio francés aseguró que continuará participando en la política rusa desde el exilio y manifestó que seguirá denunciando lo que considera un progresivo deterioro de las libertades democráticas.











