El sismo de magnitud 7,7 sacudió el país y provocó daños en viviendas, escuelas, centros de salud y puentes. El Gobierno habilitó hasta US$100 millones para asistir a los damnificados.
En Penonomé, uno de los episodios más impactantes fue el colapso de la torre de la catedral de San Juan Bautista. También se reportaron daños en parte del edificio de la Gobernación de Coclé.
La situación fue especialmente compleja en Los Santos, donde cinco comunidades quedaron incomunicadas. Además, unas 300 personas fueron evacuadas preventivamente de sectores costeros ante el aumento del nivel del mar.
Panamá declaró el estado de emergencia y destinará US$100 millones para la reconstrucción
Frente a la magnitud de los daños, el Consejo de Gabinete aprobó la declaración de emergencia nacional por instrucción del presidente José Raúl Mulino.
Panamá atraviesa una situación de emergencia después del terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el país el viernes 9 de octubrey dejó importantes daños materiales en distintas localidades. El movimiento sísmico provocó escenas de desesperación, obligó a cientos de personas a abandonar sus hogares y mantuvo en alerta a la población durante toda la madrugada por las constantes réplicas.
De acuerdo con el balance difundido por las autoridades, al menos 27 personas resultaron heridas, 426 viviendas registraron daños y 21 instalaciones de salud fueron afectadas. Pese a la magnitud del fenómeno, no se reportaron víctimas fatales en el primer informe oficial.
Ante este escenario, el Gobierno del presidente José Raúl Mulino declaró el estado de emergencia nacional y autorizó la utilización de hasta 100 millones de dólares para financiar la asistencia humanitaria y la recuperación de la infraestructura.
Destrucción total en Panamá tras el terremoto
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El sismo se produjo a las 12.56 del viernes, con epicentro en las proximidades de Tonosí, en la provincia de Los Santos. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estimó inicialmente una magnitud de 7,7, mientras que el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá informó una medición de 7,5.
El temblor se sintió en gran parte del territorio panameño y estuvo seguido por más de un centenar de réplicas. La posibilidad de nuevos movimientos llevó a numerosas familias a permanecer fuera de sus viviendas durante la noche.
En localidades como Parita, Los Pozos y Penonomé, los vecinos improvisaron espacios para descansar en patios y veredas. Algunos utilizaron colchones y frazadas, mientras otros permanecieron despiertos por temor a que se repitiera un movimiento de semejante intensidad.
Casas en ruinas en Panamá
La medida habilita la utilización de hasta US$100 millones para responder a las necesidades inmediatas de la población y avanzar en la recuperación de los servicios e instalaciones afectadas.
Entre las prioridades se encuentran la asistencia a las familias damnificadas, la evaluación de los edificios públicos y la reparación de infraestructura esencial para restablecer la actividad en las comunidades más perjudicadas.
El ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, aseguró que el país cuenta con capacidad para afrontar las primeras consecuencias del desastre.
El funcionario también confirmó contactos con organismos multilaterales, entre ellos el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La intención es obtener respaldo financiero adicional para atender la emergencia y sostener las tareas de recuperación.
En ese contexto, el BID ofreció hasta US$300 millones en financiamiento contingente y US$500.000 en fondos no reembolsables. Por su parte, la CAF anunció una donación de US$250.000 y la disponibilidad de una línea de crédito de US$50 millones destinada a responder a desastres naturales.
Algunas personas debieron pasar la noche a la intemperie
“El terremoto me robó el sueño”, relató Ambrosio Pérez, un hombre de más de 80 años que pasó la madrugada a la intemperie en la provincia de Herrera.
“En mi vida he sentido uno que otro temblor, pero nada comparable con esto”, agregó.
El balance presentado el sábado por el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, y la subdirectora del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), Malitzie Rivera, permitió dimensionar las consecuencias del fenómeno.
Según los datos comunicados, 419 establecimientos educativos, 21 instalaciones de salud y nueve puentes registraron daños, además de las más de 426 viviendas afectadas.