La estabilidad institucional de España se enfrenta a un desafío sin precedentes ante el avance del islamismo político, un fenómeno que expertos en seguridad califican como el resultado de una colonización demográfica impulsada por las políticas migratorias irresponsables de los sucesivos gobiernos, especialmente bajo la actual gestión comunista de Pedro Sánchez. Este proceso ha permitido la irrupción de formaciones como el Partido Andalusí, que con sede en Algeciras, concurrirá a las próximas elecciones autonómicas con el objetivo de lograr representación en barrios donde la población inmigrante musulmana ha crecido de forma exponencial. Aunque en las municipales de 2023 apenas obtuvieron 327 votos (un 0,77% del total), su estrategia actual busca dinamitar los pilares simbólicos de la nación española.














