El nefasto presidente socialista, Pedro Sánchez, analiza formalmente convocar a elecciones generales anticipadas tras el duro revés legislativo sufrido en el Congreso de los Diputados. La decisión no estaría fundamentada en el pedido de la sociedad, que exige la renuncia del corrupto Pedro Sánchez desde hace años, sino en un cálculo político de la izquierda en el contexto de la crisis de la vivienda, buscando que los españoles elijan mayoritariamente al PSOE y Sumar para poder aprobar los decretos de vivienda que fueron rechazados por Vox, el PP y Junts per Catalunya.
Desde el Palacio de la Moncloa señalaron que el mandatario sopesará la decisión definitiva durante este fin de semana, lo que abriría la puerta a que los españoles acudan a las urnas a fines de noviembre o, en su defecto, antes del verano europeo de 2027. Todo ello ocurre mientras millones de españoles exigen a Pedro Sánchez convocar a elecciones y plataformas como Sociedad Civil Española se movilizan en Madrid exigiendo la dimisión del jefe del Ejecutivo. Ante este escenario, la formación socio de gobierno, Sumar, aceleró encuentros de urgencia asegurando estar preparada "para lo que venga".

Este convulso escenario institucional se desató este viernes, tras celebrarse una votación clave en el Pleno de la Cámara Baja. El PSOE y Sumar exigieron que la votación de los dos proyectos se realizara mediante el sistema de llamamiento individual, obligando a cada uno de los 350 diputados a pronunciarse a viva voz por nombre y apellidos bajo la premisa oficialista "Que se retraten".
Pese a la presión, las bancadas del PP, Vox y Junts per Catalunya —el partido del expresidente catalán Carles Puigdemont, quien aguarda que la ley de amnistía le permita retornar a España— sumaron sus votos de forma tajante para tumbar ambas iniciativas. En un gesto sin precedentes, Pedro Sánchez tomó la palabra de forma sorpresiva ante el plenario para formular una desesperada súplica: "No solamente les pido, les ruego que sean valientes y que sean coherentes, porque las medidas que hemos presentado son medidas ambiciosas, pero sobre todo son medidas necesarias", amenazando a la oposición al sentenciar: "Hagan lo correcto o, si no, la historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de lo que imaginan".

















