La primera iniciativa consiste en restablecer la denominada ley anti-casseurs, una normativa contra los responsables de disturbios que, según recordó el dirigente, fue derogada durante la presidencia del socialista François Mitterrand.
En segundo lugar, propuso recuperar las penas mínimas obligatorias, con el objetivo de establecer sanciones judiciales mínimas para determinadas infracciones y limitar la posibilidad de imponer castigos inferiores a esos umbrales.
La tercera medida apunta directamente contra las consecuencias económicas de los disturbios. Zemmour planteó que los responsables de los destrozos y sus familias deban afrontar los costos de reparación, trasladando a los autores de los daños la responsabilidad económica de sus acciones.
El dirigente de derecha francés Éric Zemmour presentó una propuesta de cuatro medidas para combatir los violentos disturbios y saqueos registrados en Francia, entre las que se destacan la expulsión inmediata de extranjeros detenidos y la retirada de la nacionalidad francesa a los ciudadanos con doble nacionalidad que sean condenados por participar en los hechos.
El planteo fue difundido a través de su cuenta oficial de X, en medio de la conmoción provocada por los ataques de inmigrantes africanos orquestados por la izquierda contra comercios, edificios públicos y propiedades privadas durante las recientes jornadas de violencia.
Eric Zemmour en X.
"Contra los alborotadores, tengo un plan simple en cuatro medidas", expresó Zemmour antes de detallar las iniciativas que considera necesarias para recuperar el orden en las calles francesas.
Sin embargo, la propuesta más contundente se encuentra en el cuarto punto, donde el dirigente plantea endurecer las consecuencias migratorias y de ciudadanía para los inmigrantes africanos responsables de los incidentes en Francia
Propuso quitarles la nacionalidad francesa a los binacionales condenados
"Expulso de inmediato a los extranjeros y a los sin papeles detenidos. Los binacionales condenados serán despojados de la nacionalidad francesa y enviados al país que dicen amar", manifestó Zemmour. La iniciativa contempla, por un lado, la deportación de los extranjeros detenidos y, por otro, la retirada de la ciudadanía francesa a quienes también posean la nacionalidad de otro país y reciban una condena.
Inmigrantes musulmanes incendiaron el histórico Ayuntamiento de Limoges durante los disturbios en Francia
Esta última propuesta requeriría modificar el marco jurídico vigente. Actualmente, la ley francesa solamente permite retirar la nacionalidad en determinados supuestos legales, principalmente vinculados con delitos contra los "intereses fundamentales" de la nación, terrorismo y otras circunstancias específicas.
El planteo de Zemmour busca ampliar considerablemente las posibilidades de retirar la nacionalidad a los ciudadanos binacionales condenados por delitos relacionados con los disturbios. "Estas son las únicas soluciones para devolver la paz a las calles de Francia", concluyó como propuesta para restablecer el orden.