El presidente ruso advirtió que Moscú recurriría a todas las armas disponibles si Kaliningrado u otro territorio de la Federación Rusa fuera atacado. La declaración se produjo en medio de una nueva escalada de tensión entre Rusia y la OTAN.
El presidente de Rusia, Vladímir Putin, advirtió este jueves que Moscú utilizaría “todo el armamento” disponible si el país sufriera un ataque directo. La declaración fue realizada durante una sesión del Club de Debate Valdái, en un contexto de creciente tensión entre Rusia y los países de la OTAN por la situación del enclave ruso de Kaliningrado.
“Si llegamos al caso de un ataque directo contra la Federación Rusa, y me refiero a Kaliningrado, pero también puede pasar con cualquier otro territorio, por supuesto, en la agenda figurará inevitable e inmediatamente la cuestión del empleo por parte de Rusia de todo el armamento a su alcance”, afirmó Putin.
Misiles nucleares del ejercito ruso
Kaliningrado es un territorio ruso situado entre Polonia y Lituania, ambos miembros de la OTAN, y separado geográficamente del resto de Rusia. Moscú considera estratégico el enclave por su posición en el mar Báltico y mantiene allí importantes capacidades militares. La advertencia de Putin se produjo después de que Rusia acusara a la OTAN de analizar posibles medidas para aislar o bloquear la región.
En los últimos días, varias representaciones diplomáticas rusas habían difundido advertencias similares. La Embajada rusa en Irlanda afirmó que Moscú estaría dispuesto a utilizar “todo su arsenal, incluidas las armas nucleares”, si un país de la Alianza Atlántica intentara aislar Kaliningrado. El Gobierno ruso no presentó públicamente pruebas de que la OTAN haya decidido establecer un bloqueo contra el enclave.
Putin, sin embargo, intentó diferenciar la advertencia de una amenaza de ataque contra Europa. El presidente ruso aseguró que Rusia no tiene planes de atacar a ningún país europeo, ni en 2029, ni en 2030 ni en 2050, y sostuvo que sus declaraciones constituyen una respuesta a lo que Moscú considera intentos occidentales de intimidación.
La OTAN sostiene que sus actividades militares en la región son de carácter defensivo. El secretario general de la Alianza, Mark Rutte, afirmó que las maniobras de la organización no representan una amenaza para el territorio ruso y rechazó las advertencias de Moscú.
La región rusa de Kaliningrado
La escalada verbal se produce mientras continúan las tensiones en el Báltico, donde se han registrado incidentes relacionados con drones, aeronaves y movimientos militares.
Las declaraciones de Putin no implican por sí mismas una orden de ataque ni un cambio anunciado en la postura militar rusa, pero elevan nuevamente el nivel de las advertencias públicas entre Moscú y la OTAN.