La cadena TV Globo canceló el jueves el último debate presidencial de Brasil antes de las elecciones del domingo 4 de octubre, después de una serie de decisiones judiciales del régimen de Lula que modificaron las reglas acordadas previamente con los candidatos. El anuncio se produjo apenas una hora antes del comienzo previsto del programa.
La primera decisión que alteró el formato fue adoptada por la jueza Estela Aranha, del Tribunal Superior Electoral (TSE). A pedido del dictador Luiz Inácio Lula da Silva, la magistrada prohibió a Globo mostrar durante la transmisión el atril vacío correspondiente al dictador brasileño, quien había confirmado que no asistiría al encuentro. También impidió que los demás candidatos formularan preguntas dirigidas al espacio reservado para Lula.



















