El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, lanzó una dura advertencia contra los sectores que impulsan protestas y bloqueos en distintas regiones del país y aseguró que quienes intenten “destruir la democracia” enfrentarán consecuencias judiciales. Las declaraciones se producen en medio de una creciente crisis política y social marcada por manifestaciones, cortes de ruta y pedidos de renuncia contra el gobierno.
“Esos que intentan desde el pasado destrozar la democracia se van a ir a la cárcel”, afirmó el presidente durante una actividad oficial en La Paz. El mandatario sostuvo además que el proceso político iniciado tras la derrota del Movimiento al Socialismo es “irreversible” y acusó a grupos radicalizados de intentar desmontar el nuevo orden institucional boliviano.













