El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, anunció que su gobierno avanzará para recuperar el control del Chapare, la región cocalera que durante décadas funcionó como el principal bastión político y sindical de Evo Morales. La declaración se produjo después de que el Ejecutivo lograra superar la ola de bloqueos que paralizó parte del país durante varias semanas y que fue atribuida a sectores alineados con el exmandatario socialista.
La ofensiva política representa un nuevo capítulo en la disputa entre el gobierno de centroderecha y Morales, quien permanece refugiado en esa zona del departamento de Cochabamba para evitar una orden de captura emitida por la Justicia boliviana.
Rodrigo Paz busca reafirmar la autoridad del Estado
Durante un acto por el aniversario de la Policía boliviana, Rodrigo Paz afirmó que el Estado recuperará los territorios donde actualmente no ejerce un control efectivo.
“Vamos a recuperar cada territorio que hoy día no nos pertenece”, declaró el mandatario.
El presidente remarcó además que “aquí no hay dueños, ni de territorios, ni de sectores”, en una referencia directa al control político y sindical que Evo Morales mantiene en el Chapare desde hace más de tres décadas.











