Rumania volvió a derribar un dron que ingresó en su espacio aéreo y elevó la tensión diplomática con Rusia al convocar formalmente al embajador ruso en Bucarest. Se trata del tercer aparato no tripulado interceptado en apenas tres días, una situación que llevó al presidente Nicușor Dan a denunciar que las reiteradas incursiones constituyen una violación inaceptable de la soberanía nacional y del espacio aéreo de la OTAN y de la Unión Europea.
El último incidente ocurrió sobre la zona de Sulina-Chilia, en las proximidades del delta del Danubio y del mar Negro. Un caza F-16 de la Fuerza Aérea rumana recibió autorización para derribar el dron después de que este penetrara en el espacio aéreo nacional.











