El gobierno rumano calificó las incursiones como “inadmisibles e intolerables” y presentó una protesta diplomática contra Rusia, luego de interceptar por tercer día consecutivo un dron que ingresó en territorio de un país miembro de la OTAN.
Rumania volvió a derribar un dron que ingresó en su espacio aéreo y elevó la tensión diplomática con Rusia al convocar formalmente al embajador ruso en Bucarest. Se trata del tercer aparato no tripulado interceptado en apenas tres días, una situación que llevó al presidente Nicușor Dan a denunciar que las reiteradas incursiones constituyen una violación inaceptable de la soberanía nacional y del espacio aéreo de la OTAN y de la Unión Europea.
El último incidente ocurrió sobre la zona de Sulina-Chilia, en las proximidades del delta del Danubio y del mar Negro. Un caza F-16 de la Fuerza Aérea rumana recibió autorización para derribar el dron después de que este penetrara en el espacio aéreo nacional.
El dron militar ruso en Rumania
La decisión de convocar al embajador ruso fue anunciada luego de que la Fiscalía rumana concluyera que el primer dron derribado durante esta serie de incidentes era un modelo Shahed, un tipo de aeronave no tripulada de fabricación iraní utilizada habitualmente por las Fuerzas Armadas rusas en la guerra contra Ucrania.
El presidente Nicușor Dan calificó las incursiones como "inadmisibles e intolerables" y sostuvo que Rusia no puede seguir vulnerando el espacio aéreo rumano. El mandatario recordó que cualquier violación del territorio nacional también afecta directamente a la OTAN y a la Unión Europea, organizaciones de las que Rumania forma parte.
Desde el comienzo de la invasión rusa de Ucrania en 2022, Rumania ha registrado decenas de incursiones de drones procedentes de la zona de combate. Solo en 2026 las autoridades rumanas contabilizaron 18 incidentes de este tipo, una cifra que refleja el aumento de la actividad militar cerca de las fronteras de la Alianza Atlántica y la creciente preocupación por posibles errores o escaladas involuntarias.
El presidente rumano Nicușor Dan
El Ministerio de Defensa rumano informó que continuará reforzando los patrullajes aéreos y la vigilancia con apoyo de los aliados de la OTAN. En los últimos meses, el país incrementó la presencia de aviones de combate y sistemas de detección en la región del mar Negro para responder con mayor rapidez a cualquier nueva incursión.
La sucesión de estos incidentes volvió a poner de manifiesto el riesgo de que la guerra en Ucrania genere consecuencias directas sobre países miembros de la OTAN. Mientras continúan los combates en territorio ucraniano, Bucarest mantiene el estado de alerta y advierte que responderá a cualquier nueva violación de su espacio aéreo para preservar la seguridad nacional y cumplir con sus compromisos dentro de la alianza atlántica.