Maxim Kruglov, vicepresidente de Yábloko, fue declarado culpable por publicaciones sobre Ucrania y los sucesos en la región de Bucha.
Nuevo
Agregar La Derecha Diario en
Compartir:
Rusia condenó este miércoles a siete años de prisión al dirigente opositor Maxim Kruglov, vicepresidente del partido Yábloko y ex diputado de la Duma municipal de Moscú, en un nuevo caso que refleja el endurecimiento de las medidas contra las voces críticas al Kremlin desde el inicio de la guerra en Ucrania.
La sentencia fue dictada por un tribunal de Moscú, que consideró culpable a Kruglov de difundir información falsa sobre las fuerzas armadas rusas a través de dos publicaciones realizadas en la plataforma Telegram en abril de 2022, pocas semanas después del comienzo de la invasión a gran escala de Ucrania.
Los mensajes que dieron origen al proceso judicial hacían referencia a cuestiones relacionadas con el conflicto. En una de las publicaciones, Kruglov citó cifras difundidas por Naciones Unidas sobre el número de víctimas civiles registradas en Ucrania.
La justicia de Rusia sentenció a siete años de prisión a un dirigente opositor por realizar duras críticas contra el papel del país en la guerra contra Ucrania
En la otra mencionó los acontecimientos ocurridos en Bucha, una ciudad ubicada en las afueras de Kiev donde, tras la retirada de las tropas rusas en marzo de 2022, fueron encontrados cientos de civiles muertos, un episodio que provocó una fuerte condena internacional y que continúa siendo objeto de controversia entre Moscú y los gobiernos occidentales.
La fiscalía había solicitado una pena de ocho años de prisión para el dirigente opositor, aunque finalmente el tribunal impuso una condena de siete años en una colonia penitenciaria de régimen general. Kruglov rechazó los cargos y se declaró inocente durante todo el proceso.
Su defensa argumentó que las acusaciones carecían de sustento legal porque, cuando fueron publicadas las referencias a Bucha, el Ministerio de Defensa ruso todavía no había emitido una versión oficial sobre los hechos. Los abogados sostuvieron que no podía calificarse como falsa una información basada en fuentes internacionales cuando no existía una posición pública oficial que la contradijera.
El dirigente político, Grigori Yavlinski, estuvo presente durante la lectura de la sentencia contra el dirigente del partido Yábloko
Durante su intervención final ante el tribunal, Kruglov defendió sus acciones y explicó que decidió pronunciarse debido a la gravedad de los acontecimientos que observaba en aquel momento. El opositor describió la situación como ''un infierno'' y afirmó que consideraba indispensable que se investigaran los hechos ocurridos durante los primeros meses del conflicto.
Asimismo, rechazó la acusación de haber actuado motivado por odio político. Según manifestó, toda su trayectoria pública estuvo orientada a mejorar la vida de los ciudadanos rusos y expresó su esperanza de que Rusia pueda convertirse en el futuro en un país respetado por sus vecinos y donde exista espacio para el disenso político.
A la audiencia asistieron familiares, amigos y simpatizantes del dirigente opositor, así como el fundador histórico del partido Yábloko, Grigori Yavlinsky. Entre los testigos presentados por la fiscalía figuró además un trabajador de una empresa municipal que inicialmente se identificó como analista político y simpatizante de organizaciones vinculadas al partido gobernante.
Frente a las próximas elecciones legislativas a celebrarse en el mes de septiembre, el partido político de Putin ha visto un decrecimiento en su intención de voto
La sentencia contra Kruglov llega además en un momento políticamente sensible para Rusia. El país celebrará elecciones legislativas el próximo 20 de septiembre, en medio de señales de desgaste para Rusia Unida, la formación que respalda al presidente ruso, Vladimir Putin.
Diversos sondeos recientes reflejan una disminución en los niveles de apoyo al partido gobernante, impulsada por factores como el prolongado conflicto en Ucrania, los ataques con drones contra territorio ruso y las dificultades económicas que afectan a parte de la población. Aunque las fuerzas favorables al Kremlin mantienen una clara ventaja electoral, algunos estudios muestran un ligero crecimiento del respaldo a partidos extraparlamentarios, incluido Yábloko.