Los ataques rusos dejaron muertos y heridos en distintas regiones de Ucrania, mientras un dron impactó una torre de refrigeración de la central nuclear de Kursk, sin provocar un incendio.
Rusia lanzó este viernes una nueva serie de ataques contra distintas zonas de Ucrania, incluidos Kiev y la región de Járkiv, en una jornada marcada por nuevos daños a infraestructura y víctimas civiles. Los ataques se produjeron mientras continúan las operaciones militares de ambos países y permanecen estancadas las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz.
En Kiev, las autoridades informaron que la capital fue atacada con misiles balísticos durante la tarde. El alcalde Vitali Klitschko pidió a los habitantes permanecer en los refugios mientras los sistemas de defensa aérea operaban para interceptar las amenazas. El ataque se produjo un día después de otra ofensiva rusa que dejó al menos 19 heridos en Kiev y sus alrededores.
Un edificio de Kiev siendo bombardeado por Rusia
En la región de Járkiv también se registraron ataques. En Balakliia, las autoridades locales informaron inicialmente de dos personas fallecidas como consecuencia de los bombardeos. En otra zona de la región, un ataque contra una estación ferroviaria provocó la muerte de una persona y dejó seis heridos. El impacto alcanzó un tren eléctrico y provocó un incendio en dos de sus vagones.
Odesa también fue alcanzada por nuevos ataques. Según las autoridades locales, se produjeron dos impactos en rápida sucesión en el centro de la ciudad, y el segundo ocurrió mientras se desarrollaban tareas de rescate. Los primeros reportes indicaron diez personas heridas.
Los ataques se extendieron además a otras regiones. En Zhitómir, al oeste de Kiev, dos personas murieron y otras resultaron heridas durante ataques que provocaron incendios en edificios industriales y de almacenamiento. Los equipos de emergencia tuvieron que interrumpir temporalmente las tareas de rescate debido a nuevas alertas aéreas.
La central nuclear de Kursk
Al mismo tiempo, Rusia informó de ataques ucranianos contra su territorio. Uno de los incidentes más sensibles ocurrió en la central nuclear de Kursk, donde un dron impactó una torre de refrigeración durante la madrugada del jueves. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) confirmó que había sido informado del incidente y señaló que la planta continuaba operativa y que no se produjo ningún incendio.
El director general del organismo, Rafael Grossi, pidió máxima contención militar alrededor de las instalaciones nucleares para evitar el riesgo de un accidente.
Los nuevos ataques muestran que, mientras continúan los contactos diplomáticos, las operaciones militares siguen desarrollándose tanto dentro de Ucrania como contra objetivos situados en territorio ruso.