Marine Le Pen podrá mantener vivas sus aspiraciones de llegar al Palacio del Elíseo después de que el Tribunal de Apelación redujera de manera significativa la condena que pesaba sobre ella por el caso de los presuntos fondos europeos desviados cuando era eurodiputada. La decisión judicial rebajó el período de inhabilitación para ocupar cargos públicos de cinco años a 15 meses, un cambio que le permite presentarse a las elecciones presidenciales de 2027 y representa un importante triunfo para la líder de Agrupación Nacional.
El fallo supone un giro respecto a la sentencia dictada en primera instancia el 31 de marzo de 2025, cuando Le Pen fue condenada por apropiación indebida de fondos públicos durante su etapa en el Parlamento Europeo. En aquel momento, la justicia francesa le impuso cuatro años de prisión, dos de ellos de cumplimiento efectivo, una multa de 100.000 euros y cinco años de inhabilitación con aplicación inmediata, una decisión que parecía dejar prácticamente descartada su participación en la próxima carrera presidencial.
Tras varios meses de deliberaciones, el Tribunal de Apelación modificó sustancialmente esa resolución. Además de reducir la inhabilitación a 15 meses, rebajó la pena de prisión de cuatro a tres años en suspenso e impuso un año de vigilancia mediante un brazalete electrónico. Al contabilizar el período de inhabilitación desde la sentencia de primera instancia, la sanción expiraría antes del inicio de la campaña presidencial, despejando el principal obstáculo legal que enfrentaba la dirigente de derecha.

Al abrir la audiencia, la presidente del Tribunal de Apelación, Michèle Agi, afirmó que los hechos juzgados eran graves debido al monto de los fondos presuntamente malversados y porque involucraban a representantes públicos encargados de administrar recursos de los contribuyentes. Sin embargo, el tribunal sostuvo que también debía garantizar la proporcionalidad de la sanción y proteger el derecho de los ciudadanos a elegir libremente a sus representantes, argumento que terminó inclinando la balanza hacia una reducción de la condena.
La propia Marine Le Pen recibió la noticia con evidente satisfacción. Poco después de conocerse el fallo aseguró que continuará utilizando todos los recursos legales disponibles para demostrar su inocencia y revertir completamente la condena. ''Quiero agotar todas las vías legales para defender mi inocencia en este caso'', declaró, adelantando que recurrirá ante el Tribunal de Casación.
La dirigente también manifestó su esperanza de evitar el uso del brazalete electrónico mientras se resuelve el recurso. Según explicó, la presentación ante la máxima instancia judicial suspendería los efectos de esa parte de la sentencia, permitiéndole desarrollar normalmente la campaña electoral.














