El Parlamento de Turquía aprobó este lunes una ley que establece un marco jurídico para facilitar la disolución del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), dando un paso decisivo hacia el posible cierre de un conflicto armado que se extiende desde hace más de cuatro décadas y que dejó más de 40.000 muertos.
La legislación contempla protecciones legales para antiguos miembros del PKK que no hayan cometido delitos específicos y permite suspender las penas de prisión de algunas personas condenadas por pertenecer a la organización. El objetivo es facilitar su desarme, reintegración a la sociedad y transición hacia una vida fuera de las estructuras del grupo armado.
La iniciativa fue aprobada por 468 votos de los 600 escaños del Parlamento y contó con el respaldo del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AK Party), sus aliados nacionalistas del MHP y el partido pro-kurdo DEM. La amplia mayoría parlamentaria refleja el respaldo político que ha conseguido el proceso de desmantelamiento del PKK, aunque todavía existen importantes cuestiones pendientes.













