La operación alcanzó instalaciones energéticas e industriales en varias regiones rusas, incluida la refinería de Perm. Zelenski afirmó que los ataques fueron una respuesta a los recientes bombardeos de Moscú contra territorio ucraniano.
Ucrania lanzó este viernes una nueva ofensiva con drones contra instalaciones energéticas, industriales y militares en distintas regiones de Rusia. Según el Ministerio de Defensa ruso, sus fuerzas interceptaron y destruyeron 592 drones ucranianos durante la noche.
Uno de los principales blancos fue la refinería de Perm, una de las mayores instalaciones petroleras de Rusia. Fuentes de la industria señalaron que la planta detuvo sus operaciones después de que el ataque provocara un incendio y daños en tuberías, almacenamiento y unidades de procesamiento.
Moscú después de los bombardeos ucranianos
También fue atacada la refinería Novoshájtinskaya, en la región de Rostov, que suspendió temporalmente sus operaciones. El gobernador regional, Yuri Sliusar, confirmó daños en la instalación y señaló que las defensas antiaéreas rusas derribaron alrededor de 50 drones en la zona. No se registraron víctimas en la refinería.
La ofensiva alcanzó además la región de Uliánovsk, donde fue atacada la empresa militar Iskra, perteneciente al consorcio Almaz-Antey y dedicada a la fabricación de componentes radioelectrónicos utilizados en sistemas militares. Las autoridades regionales informaron ocho heridos, entre ellos un menor. En Vorónezh, otro ataque contra una instalación industrial dejó al menos cuatro civiles heridos, según las autoridades locales.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, confirmó que Kiev había ordenado ataques de largo alcance contra objetivos situados en territorio ruso. El mandatario afirmó que la operación buscaba responder a los recientes bombardeos rusos contra zonas pobladas e instalaciones ucranianas y sostuvo que las industrias petroleras rusas proporcionan recursos para sostener la guerra.
La nueva ofensiva se produce después de una intensificación de los ataques rusos contra Ucrania. El 24 de septiembre, una oleada de misiles y drones rusos dejó al menos ocho muertos en distintas zonas del país, incluidos dos en Kiev, además de daños en viviendas, infraestructura y establecimientos civiles.
Socorristas de Kiev con una víctima de un ataque ruso en la capital ucraniana
Los ataques contra la infraestructura energética también continúan pese a los esfuerzos diplomáticos para establecer una pausa específica sobre este tipo de objetivos. Días atrás, Zelenski había discutido con Donald Trump la posibilidad de un alto el fuego bilateral sobre instalaciones energéticas, mientras ambos países continuaron realizando ataques contra refinerías y otras infraestructuras.
La escalada se produce mientras continúan los contactos diplomáticos. El presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó este viernes que las propuestas para alcanzar un acuerdo de paz permanecen sobre la mesa, aunque sostuvo que Moscú debe evaluar sus propios intereses antes de avanzar.