El presidente ucraniano afirmó que Moscú solicitó un nuevo contingente militar al régimen de Kim Jong-un para sostener su ofensiva. Según Kiev, los efectivos serían desplegados en territorio ruso antes de incorporarse a las operaciones de combate en Ucrania.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, aseguró que Rusia solicitó al régimen de Corea del Norte el envío de 30.000 soldados adicionales para reforzar su ofensiva militar contra Ucrania. Según el mandatario, Moscú viene organizando desde junio el despliegue de este nuevo contingente en la región rusa de Vorónezh, cercana a la frontera con Ucrania, desde donde posteriormente sería trasladado a distintos sectores del frente de combate.
De acuerdo con Zelensky, la incorporación de tropas norcoreanas responde a las crecientes dificultades que enfrenta el Ejército ruso para mantener el ritmo de sus operaciones militares tras más de cuatro años de guerra. El presidente sostuvo que las elevadas bajas sufridas por las fuerzas de Moscú obligan al Kremlin a buscar apoyo externo para sostener la invasión y evitar una nueva movilización masiva de reservistas dentro de Rusia.
Vladimir Putin junto al dictador Kim Jong-un
El mandatario ucraniano afirmó que la cooperación militar entre Rusia y Corea del Norte continúa profundizándose y recordó que, durante los últimos meses, Pyongyang ya proporcionó armamento, proyectiles de artillería, misiles balísticos y miles de soldados para respaldar las operaciones rusas. Según Kiev, varios de esos efectivos participaron en combates en la región de Kursk y en otros sectores cercanos a la frontera.
Zelensky advirtió que el eventual despliegue de otros 30.000 militares representaría una nueva escalada en la internacionalización del conflicto. El presidente sostuvo que Rusia busca compensar las pérdidas sufridas en el campo de batalla mediante el apoyo de aliados como Corea del Norte, mientras continúa incrementando la presión militar sobre distintas ciudades y posiciones ucranianas.
Soldados del ejercito ucraniano
Las autoridades ucranianas sostienen que la creciente colaboración entre ambos países constituye una amenaza para la estabilidad internacional y reiteraron el llamado a sus aliados occidentales para mantener el suministro de ayuda militar y económica. Zelensky insistió en que Ucrania necesita reforzar sus capacidades de defensa aérea, ampliar el acceso a armamento de largo alcance y mantener el respaldo internacional para enfrentar la ofensiva rusa.
Las declaraciones del mandatario se producen en un contexto de intensificación de los combates y de un aumento de los ataques con drones y misiles por parte de ambos bandos. Mientras Rusia mantiene su presión sobre distintas regiones ucranianas, Kiev continúa desarrollando operaciones de largo alcance contra objetivos militares y logísticos dentro del territorio ruso.