Islandia se suma al boicot antisemita contra Israel en Eurovision
Fanáticos de Eurovision que respaldaron a Israel en 2025
porRedacción
Antisemitismo
Cinco países europeos anunciaron que no participarán del festival, alineándose con el terrorismo islámico
Islandia se convirtió en el quinto país en anunciar su retirada de Eurovisión 2026, después de que la Unión Europea de Radiodifusión (EBU) confirmara la participación de Israel en la próxima edición, prevista para mayo en Viena.
La emisora pública islandesa, RÚV, señaló que la presencia de Israel no generaría “ni alegría ni paz” en el país, y afirmó haber planteado previamente sus preocupaciones a la EBU sin recibir una respuesta satisfactoria.
El anuncio llegó horas antes del cierre del plazo para confirmar asistencia y en medio de un clima político marcado por protestas y presiones internas.
La representante de Israel en el festival 2025
El detonante del boicot se produjo la semana pasada, cuando la EBU decidió no expulsar a Israel pese a las críticas por su actuación en la guerra contra Hamas en Gaza.
La organización recordó que Eurovisión es un evento cultural, no político, y que su papel consiste en garantizar condiciones equitativas para todos los miembros.
En la misma asamblea, los delegados aprobaron nuevas reglas destinadas a reforzar la integridad del voto tras las acusaciones de manipulación en la edición de 2025, pero descartaron sanciones contra la emisora israelí.
La retirada de cinco países supone un golpe para un evento concebido como espacio de unión continental, aunque la mayoría de los miembros de la EBU mantiene su participación.
Polonia confirmó su asistencia destacando que Eurovisión “todavía puede ser un espacio para la música, y solo para la música”. Alemania y Austria, anfitriona este año, emitieron mensajes similares, subrayando que el espíritu del certamen siempre fue escapar a las divisiones políticas.
Los Estados que optaron por retirarse justificaron su decisión por la situación humanitaria en Gaza, aunque esconden una postura abiertamente antisemita. El ministro de Cultura español, Ernest Urtasun, aseguró que “no se puede blanquear a Israel”, mientras que la radiotelevisión irlandesa calificó su participación como “inconcebible”. Hay que decir que tanto España como Irlanda han mostrado dificultad en condenar al terrorismo islámico.
Sin embargo, la posición de la EBU refleja una diferencia fundamental con los boicots: Israel participa en Eurovisión desde 1973 como miembro pleno de la organización, y su continuidad en la competencia no está ligada a decisiones políticas sino a criterios técnicos de pertenencia.
A diferencia del caso ruso en 2022, la guerra actual comenzó tras el ataque de Hamas del 7 de octubre, una circunstancia que varios países recordaron al rechazar un veto.
Con el telón de fondo de estas tensiones, Viena se prepara para una edición marcada por la polarización, pero con una EBU comprometida en mantener el concurso como lo que nació para ser: un encuentro musical paneuropeo donde la política no determine quién puede subir al escenario.