El reciente caso de Courbevoie, Francia, ha puesto en primer plano la creciente crisis del antisemitismo en Europa, un fenómeno que subraya la vulnerabilidad de las comunidades judías fuera de Israel.
La noticia se centra en la conmutación de la sentencia de uno de los dos adolescentes musulmanes franceses declarados culpables de la violación en grupo de una niña judía de 12 años en junio de 2024, un crimen motivado por el odio religioso.
El ataque tuvo lugar el 15 de junio en Courbevoie, donde la víctima fue emboscada, sometida a actos sexuales y amenazada de muerte. Los tres agresores, dos de ellos de 13 años en el momento, no solo la agredieron y filmaron el acto, sino que la humillaron por su fe.

Los detalles revelados a las autoridades indican que los atacantes la llamaron "sucia judía", le preguntaron directamente por su religión y, tras el asalto, le exigieron que se convirtiera al islam y jurara sobre Alá que guardaría silencio.








