El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que un amplio acuerdo de paz entre Washington, Irán y varios países de Medio Oriente se encuentra “en gran parte negociado”, en lo que podría convertirse en uno de los esfuerzos diplomáticos más ambiciosos de los últimos años para poner fin a la escalada regional y estabilizar el Golfo Pérsico.
Según Trump, el entendimiento involucra a países clave de la región, entre ellos Saudi Arabia, United Arab Emirates, Qatar, Pakistan, Turkey, Egypt, Jordan y Bahrain.
El mandatario estadounidense afirmó además haber mantenido una conversación separada con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, la cual describió como “muy positiva”.
Aunque los detalles completos del acuerdo todavía no fueron revelados públicamente, Trump adelantó que uno de los puntos centrales será la reapertura gradual del estratégico Estrecho de Ormuz, la vía marítima por donde circula una parte sustancial del petróleo mundial y cuya tensión ha sido motivo de preocupación internacional durante meses.
Estrecho de Ormuz
Sin embargo, desde Teherán surgieron rápidamente señales de cautela. La agencia iraní Fars informó el domingo que el Estrecho de Ormuz continuará bajo control iraní y calificó el anuncio de Trump como “incompleto e inconsistente con la realidad”.
El informe citó intercambios recientes entre negociadores iraníes y estadounidenses, sugiriendo que aún persisten diferencias importantes sobre los términos definitivos del entendimiento.
Pese a ello, distintos actores regionales mostraron optimismo respecto al avance de las conversaciones. El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, felicitó públicamente a Trump por sus “esfuerzos extraordinarios para promover la paz”.
Además, dos fuentes paquistaníes involucradas en las negociaciones aseguraron a Reuters que el acuerdo en discusión es “bastante amplio” y tendría como objetivo principal poner fin al conflicto actual y reducir las tensiones militares.
De acuerdo con esas fuentes, si Washington acepta formalmente el memorando de entendimiento presentado en las conversaciones, podrían iniciarse nuevas rondas diplomáticas tras el final de la festividad musulmana de Eid, prevista para la próxima semana.
En paralelo, el diario Financial Times informó el sábado que Estados Unidos e Irán estarían cerca de acordar una extensión de 60 días del actual cese del fuego. Durante ese período, ambas partes buscarían resolver la mayoría de los temas pendientes surgidos durante las negociaciones.
La posible reapertura del Estrecho de Ormuz aparece como uno de los elementos más delicados y simbólicos del proceso. Tanto Washington como Teherán habían impulsado restricciones y bloqueos parciales sobre la vía marítima durante los últimos meses, generando preocupación en los mercados energéticos internacionales y entre las potencias occidentales y árabes.
Aunque persisten interrogantes sobre el alcance real del acuerdo y sobre la disposición de Irán a aceptar todas las condiciones planteadas, el anuncio marca un giro significativo en la diplomacia regional y podría abrir una nueva etapa de negociaciones en Medio Oriente.