La inversión en oro tokenizado llegó al mercado argentino de la mano de Prosegur Crypto, que lanzó la primera plataforma del país para comprar con tarjeta de débito tokens respaldados 100% por oro físico. La modalidad ya funciona en España y ahora desembarca en Argentina con una primera emisión de 2.000 tokens.
Cada token de oro tokenizado representa un gramo de oro físico certificado, cuyo precio sigue la cotización internacional del metal. El respaldo queda almacenado en bóvedas de alta seguridad bajo custodia de la empresa, mientras que las operaciones se registran mediante tecnología blockchain para garantizar la trazabilidad del activo.
La inversión en oro tokenizado llegó al mercado argentino
Qué es el oro tokenizado y cómo funciona
La tokenización consiste en representar digitalmente un activo físico mediante tecnología blockchain. En este caso, cada lingote de oro da origen a 1.000 tokens respaldados.
La principal diferencia respecto de la compra tradicional de oro es que el inversor no se ocupa del almacenamiento, el transporte ni la custodia del metal, ya que todo ese proceso queda centralizado en el proveedor del servicio.
Además, la posibilidad de adquirir pequeñas fracciones reduce la barrera de entrada para quienes buscan incorporar oro a su cartera sin realizar grandes desembolsos.
Requisitos para invertir en oro tokenizado desde Argentina
Compra mínima: un gramo de oro tokenizado
Medio de pago: tarjeta de débito
Referencia de precio: cotización del mercado de Londres de las últimas seis horas
Aprobación regulatoria: Comisión Nacional de Valores (CNV)
Requisitos para invertir en oro tokenizado desde Argentina
La opción, que ya cuenta con la aprobación de la Comisión Nacional de Valores (CNV), permite el ingreso de ahorristas minoristas gracias a su bajo monto de entrada.
La mirada de Prosegur sobre esta inversión
José Ángel Fernández Freire, director corporativo de Innovación de Prosegur Cash y CEO de Prosegur Crypto, sostuvo que Prosegur Digital Gold representa un avance en la forma en que un activo históricamente físico y conservador se adapta a las nuevas dinámicas digitales sin resignar seguridad.