Elon Musk generó un nuevo debate en la industria tecnológica al afirmar que la demanda de memoria de los robots humanoides superará a la de todas las demás aplicaciones combinadas en la Tierra. El planteo, publicado en X, responde a un informe de Counterpoint Research y apunta a una posible presión aún mayor sobre el mercado de semiconductores, ya afectado por la falta de componentes clave.
Según el empresario, esas máquinas necesitan operar sobre cuerpos físicos para manipular átomos en el mundo real. Esa característica vuelve irremplazable su consumo de recursos computacionales y multiplica el uso de memoria hasta niveles que ningún dispositivo actual alcanza.
Musk calificó de “absurda” la estimación de la consultora, que proyectaba una demanda global de memoria DRAM para robots humanoides de apenas 21,5 petabytes este año. Incluso si la producción se multiplicara por veinte, el cálculo llegaba a 430 petabytes, cifras que el dueño de Tesla consideró muy por debajo de la realidad.
El empresario fue más allá y estimó que las necesidades de cómputo de una futura superinteligencia artificial excederán ampliamente a las de los robots. Casi el 100 por ciento de ese procesamiento, sostuvo, terminará ubicado en el espacio profundo, fuera de la Tierra.













