Las dificultades con las pantallas OLED y la bisagra en las plantas de Foxconn obligan a Apple a restringir el inventario inicial de su primer teléfono plegable
Apple se alista para presentar el 23 de octubre su primer teléfono plegable, el iPhone Duo, aunque las complicaciones en la fabricación apuntan a que habrá pocas unidades disponibles en las primeras semanas. Los inconvenientes se concentran en las líneas de ensamblaje de Foxconn y en los altos índices de rechazo de componentes, lo que demora el ritmo de producción.
Según datos de la cadena de suministro publicados por medios especializados, al 17 de septiembre apenas el 60 por ciento de los equipos superaba los controles de calidad. Eso implica que cuatro de cada diez aparatos armados no alcanzaban los estándares exigidos para salir a la venta.
El dispositivo, mostrado el 9 de septiembre, partirá desde los 1.999 dólares en la versión de 256 GB. Las preórdenes se habilitarán el 16 de octubre, una semana antes de que llegue a las tiendas. La cantidad real de stock dependerá de si la compañía logra resolver los problemas sin relajar sus exigencias de calidad.
El principal cuello de botella está en la línea final de ensamblaje de Foxconn en Taiwán. Una fuente cercana a la cadena de suministro, citada por Jiemian News, indicó que el rendimiento todavía queda lejos de lo necesario para fabricar volúmenes altos.
La postura de Apple frente a la calidad
Apple mantiene sus estrictos criterios y no estaría dispuesta a flexibilizarlos para acelerar el proceso. Esa decisión complica el aumento de la producción mientras persistan los defectos técnicos. La misma fuente calcula que, con los estándares actuales, la línea podría necesitar entre seis meses y un año más para alcanzar un nivel óptimo.
Los proveedores aguardan que la empresa defina si sostiene esas exigencias o acepta ajustes para sumar más unidades terminadas. Mientras tanto, los componentes también generan demoras.
Las pantallas OLED plegables que entrega Samsung Display y las piezas de la bisagra acumularon fallas, retrasos en las entregas y cambios de diseño, según el mismo medio. La bisagra concentra más de 100 componentes e incluye una cubierta hecha con impresión 3D. Apple incluso probó metal líquido en algunas partes, aunque después modificó el enfoque de desarrollo.
Esos cambios y la llegada irregular de piezas dificultan que Foxconn ajuste sus equipos y estabilice la fabricación. Un fabricante contratado, según MyDrivers, planteó a la compañía la necesidad de elegir entre priorizar el rendimiento de la línea o incrementar el volumen. Acelerar permitiría tener más teléfonos, pero también elevaría la cantidad de unidades defectuosas y los costos de descarte.