Apple no informó cuántos dobleces puede soportar el iPhone Duo. La compañía sostiene que el mecanismo resiste el desgaste y cumple con sus estándares, pero las primeras pruebas independientes permiten observar cómo responde al uso repetido.
La periodista Joanna Stern y el youtuber Tim Pan realizaron ensayos con miles de aperturas y cierres. Aunque utilizaron métodos diferentes, ambos evaluaron principalmente el estado de la bisagra y los cambios visibles en la pantalla.
El iPhone Duo superó dos pruebas de resistenciaque pusieron a prueba su bisagra con más de 32.000 y 10.000 dobleces.
Los ensayos mostraron que el mecanismo mantiene su funcionamiento, aunque una de las pruebas detectó que el pliegue de la pantalla se vuelve más profundo con el uso.
El iPhone Duo superó dos pruebas de resistencia que pusieron a prueba su bisagra
Dos pruebas para medir la resistencia de la bisagra
La bisagra es uno de los componentes más exigidos de un celular plegable. De su resistencia depende que el equipo pueda abrirse y cerrarse repetidamente sin comprometer el funcionamiento de la pantalla interna.
Dos pruebas para medir la resistencia de la bisagra
Cómo se hicieron los ensayos de resistencia
Joanna Stern encargó una máquina con un servomotor y piezas impresas en 3D, bautizada Hingy, para abrir y cerrar el teléfono de forma automática. Durante cuatro noches, dejó el iPhone Duo con su funda en funcionamiento durante ocho horas seguidas.
Con un ritmo de 17 dobleces por minuto, la máquina completó 32.640 aperturas y cierres. Stern buscaba comprobar si el mecanismo perdía firmeza después de someterlo a un uso intensivo.
Cómo se hicieron los ensayos de resistencia
Tim Pan eligió otro procedimiento. Primero realizó 500 dobleces y notó que la marca de la pantalla se volvía más profunda. Después, sometió el equipo a 10.000 dobleces a temperatura ambiente y sumó otros 1.000 con el teléfono a unos 20 grados bajo cero.
Qué pasó con la bisagra del iPhone Duo
En la prueba de Stern, la bisagra pareció aflojarse en algunos momentos, especialmente después de la segunda noche. Sin embargo, al finalizar el ensayo, la periodista no percibió diferencias relevantes en el uso cotidiano.
Para medir el mecanismo, se utilizó un dinamómetro calibrado que registró la fuerza necesaria para abrirlo antes y después de la prueba. El resultado indicó que la bisagra quedó incluso ligeramente más dura que al principio.
Qué pasó con la bisagra del iPhone Duo
Tim Pan llegó a una conclusión similar tras los 10.000 dobleces: el mecanismo siguió funcionando con suavidad y permitió abrir el teléfono como el primer día. También probó doblarlo hacia atrás y destacó su resistencia.