OpenAI presentó este martes durante su evento DevDay a Dots, una nueva generación de asistentes de inteligencia artificial pensados para funcionar de manera continua y en segundo plano. La compañía los describe como agentes capaces de realizar casi cualquier tarea a través de aplicaciones conectadas, mientras van aprendiendo las preferencias del usuario con el paso del tiempo.
Estos asistentes se impulsan con el modelo GPT-6 Astra y operan desde una computadora en la nube propia. Desde ahí pueden navegar por la web y acceder a más de 4.000 aplicaciones compatibles. La interacción principal se da a través de una interfaz parecida a un chat de mensajes de texto, similar a la que ofrece Muse de Meta, aunque también es posible hablarles por voz desde ChatGPT en la web, en la computadora o en el celular.
Dots se conecta además con Microsoft Teams y Slack, y arrastra el contexto de las conversaciones previas entre distintas apps y dispositivos. Pronto podrá responder también por mensajes de texto. Por el momento cada usuario puede crear un solo Dot, aunque OpenAI ya anticipó que en el futuro permitirá desplegar varios agentes al mismo tiempo.
Una vez que se le asigna una tarea, el asistente envía actualizaciones y consultas mientras trabaja. OpenAI puso como ejemplo el caso de un desarrollador que le pide al Dot que tome el feedback de los clientes, construya y pruebe mejoras, y después le muestre un video con los cambios realizados. También imaginó a un creador de contenido que le pide revisar la transcripción de una entrevista, seleccionar momentos para recortar, armar notas del episodio y redactar publicaciones para redes.
Cómo se controla el trabajo del asistente
Es posible seguir el avance del Dot entrando a su computadora en la nube. Mientras realiza las tareas, el sistema va aprendiendo y personalizando sus respuestas. Según OpenAI, con el tiempo puede incluso proponer nuevas tareas antes de que el usuario las pida.
Los usuarios y sus colegas también pueden colaborar con el Dot dentro de ChatGPT Space, un nuevo espacio de trabajo compartido dentro de la aplicación. El lanzamiento llega pocas semanas después de que Meta presentara Muse, un asistente personalizable que navega por la web, hace compras, genera documentos y sigue objetivos. A pesar de su rápida adopción, Muse generó críticas por temas de seguridad: un usuario denunció que el sistema compartió su dirección con un comprador de Facebook Marketplace sin su consentimiento.
OpenAI asegura que Dots incluyen reglas incorporadas sobre cuándo actuar de forma independiente. El usuario puede agregar reglas personalizadas que bloqueen ciertas acciones o indiquen cuándo debe pedir permiso. También cuenta con una función de revisión automática que verifica si cada acción cumple con las reglas propias y con los requisitos de seguridad. Gracias a eso, el sistema decide qué tareas entregar al usuario, como por ejemplo el cambio de una contraseña.
La disponibilidad arranca hoy para los suscriptores de ChatGPT Pro, Business Premium y Enterprise. La compañía también está probando una función que permite a las empresas crear Dots especializados para roles concretos dentro de la organización. Las conversaciones con el asistente no se descuentan del límite de uso de ChatGPT. En el futuro, OpenAI promete que se podrán agregar más Dots y ajustar la velocidad o la cantidad de trabajo que cada uno puede asumir por mes.