SpaceX tuvo un arranque explosivo en su primer día como empresa cotizante en la bolsa. Las acciones de la compañía de Elon Musk cerraron con una suba del 19% respecto al precio inicial de la oferta pública, consolidando un hito histórico en los mercados financieros.
El debut se produjo en el Nasdaq, donde los papeles arrancaron a 150 dólares, un 11% por encima del precio de colocación de 135 dólares. Durante la jornada llegaron a tocar un máximo de 176 dólares, lo que impulsó la capitalización de mercado de la firma hasta casi 2,3 billones de dólares. Al cierre, se ubicaron en 160,95 dólares.
Esta fuerte demanda no sorprendió a los analistas. La IPO estuvo sobresuscrita por cuatro veces, según datos de Bloomberg, lo que dejó a muchos inversores institucionales sin acciones en la colocación inicial y obligados a comprar en el mercado abierto.
Escasa oferta y reglas adaptadas
Además, solo alrededor del 4% de las acciones están disponibles para el público, ya que el resto permanece en manos de inversores tempranos y empleados. SpaceX también logró que varios índices bursátiles, como el Nasdaq 100, modificaran sus reglas de inclusión para sumarla rápidamente.
Esto acelera el ingreso de la compañía a los índices, lo que generará compras automáticas por parte de fondos y grandes instituciones en los próximos días. Plataformas como Robinhood reportaron un tráfico récord en sus sistemas durante las horas siguientes al debut.
El lanzamiento representa uno de los mayores retornos en la historia del capital de riesgo. Por ejemplo, Founders Fund, que invirtió 600 millones de dólares y tiene un 3% de la empresa, vio sus participaciones valuadas en más de 50 mil millones de dólares al precio inicial de la IPO.








