El presidente Donald Trump, tal como había prometido durante su campaña, ordenó a la misión estadounidense ante las Naciones Unidas reincorporarse a la Declaración de Consenso de Ginebra. Este jueves 24 de enero, a solo días de la asunción del nuevo presidente, se confirmó que Estados Unidos ha vuelto a ser parte oficialmente de esta declaración. Muestra de este modo, junto con los otros 39 países miembros, su firme compromiso con la salud de las mujeres, el fortalecimiento de la familia, el rechazo del aborto como un "derecho internacional" y sostiene el derecho a la soberanía de los países, su derecho a gobernarse sin injerencias ideológicas colonialistas.












