En un nuevo despliegue de despilfarro de los recursos públicos, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, junto al intendente de Ensenada, Mario Secco, encabezaron la inauguración de un ostentoso palacio municipal bajo la excusa del 225° aniversario de la ciudad. Mientras la provincia se hunde en la inseguridad y el estancamiento económico, la cúpula kirchnerista —acompañada por la vicegobernadora Verónica Magario y los intendentes Jorge Ferraresi, Fabián Cagliardi y Gustavo Cocconi— optó por celebrar con un show de luces y la presentación del artista Peteco Carabajal, ignorando la realidad de una población de apenas 65.000 habitantes que ahora debe cargar con el mantenimiento de una estructura faraónica.
El denominado “Megapalacio”, ubicado en la intersección de Presidente Perón y La Merced, cuenta con una superficie de 4.000 metros cuadrados distribuidos en seis plantas. En este moderno edificio funcionarán dependencias de privilegio como la Intendencia, la Secretaría Privada, Prensa, Gobierno, Obras Públicas y el Juzgado de Faltas, reflejando una estructura estatal sobredimensionada que parece diseñada para el confort de los funcionarios más que para el servicio al ciudadano.












