La autoridad monetaria sumó USD 25 millones y las reservas quedaron en USD 47.056 millones.
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El Banco Central comenzó julio ratificando la racha compradora en el mercado cambiario, luego de informar este miércoles 1 de julio de 2026 una nueva adquisición de USD 25 millones, que vuelve a marcar una jornada positiva para la acumulación de divisas y el fortalecimiento de las reservas.
Con este resultado, las reservas internacionales se ubicaron en USD 47.056 millones, según los datos oficiales publicados por el BCRA. El número consolida el proceso de recomposición del balance de la entidad, uno de los puntos centrales del programa económico que impulsa el Gobierno de Javier Milei.
El resumen de la jornada diaria.
La jornada también mostró que el tipo de cambio minorista promedio vendedor cerró en $1.511,106 por dólar. El dato refleja una rueda cambiaria ordenada, sin sobresaltos relevantes, mientras el equipo económico sostiene la estrategia de estabilidad y acumulación de reservas.
En materia de tasas, la TAMAR de bancos privados quedó en 22,69% TNA, con una tasa efectiva anual de 25,19%. Por su parte, la BADLAR se mantuvo en 21,00% TNA, con una tasa efectiva anual de 23,13%. En conjunto, los datos marcan un arranque favorable del mes para el Central, que volvió a comprar divisas y extendió su racha positiva.
La reforma de la Carta Orgánica, el otro frente del Gobierno
El dato cambiario se conoce en paralelo al avance de una reforma clave que el presidente Javier Milei quiere llevar al Congreso: la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central. El objetivo del Gobierno es revertir los cambios aprobados por el kirchnerismo en 2012, que ampliaron las funciones de la entidad y facilitaron el financiamiento del Tesoro mediante emisión monetaria.
Javier Milei anunció la reforma de la carta órganica del BCRA.
La reforma impulsada durante el gobierno de Cristina Kirchner reemplazó la función primaria de preservar el valor de la moneda para subordinar la estabilidad financiera y cambiaria a la adicción por el gasto público peronista. En la práctica, esa ampliación permitió justificar una mayor intervención del Central y debilitó su rol específico en la defensa del peso.
El punto más sensible fue el artículo 20, vinculado a los adelantos transitorios. Con los cambios de 2012, el BCRA quedó habilitado a girar más fondos al Tesoro, lo que derivó en más emisión y en una creciente acumulación de pasivos remunerados. Milei busca cortar de raíz esa lógica y volver a una Carta Orgánica enfocada en preservar el valor de la moneda, limitar la emisión para financiar al Estado y reconstruir la credibilidad del Banco Central.