Longvie se muda a Catamarca y apuesta por producir lavarropas, cocinas, hornos, anafes, calefones y termotanques, asfixiada por la presión impositiva bonaerense de Kicillof.
El mapa productivo de la República Argentina experimenta una profunda transformación impulsada por la política de reducción de impuestos que pregona el gobierno nacional encabezado por el Presidente Javier Milei. Frente al fracaso del modelo estatista de alta presión fiscal que desincentiva la inversión, Catamarca se posicionó como la primera provincia argentina en avanzar con esta medida de vanguardia: la eliminación de Ingresos Brutos a la fabricación industrial con el objetivo central de bajar costos en el sector.
Este giro de libre mercado contrasta ostensiblemente con la realidad de jurisdicciones como Buenos Aires, conducida por el gobernador kirchneristaAxel Kicillof, donde la asfixia impositiva destruye la competitividad y congela el desarrollo privado.
Longvie en Catamarca
Como consecuencia directa de este alivio fiscal y en absoluta sintonía con el rumbo económico nacional, la emblemática empresa Longvie definió un viraje estratégico decisivo. Por la eliminación de Ingresos Brutos a la fabricación industrial en suelo catamarqueño, la marca resolvió trasladar de forma integral hacia la provincia del norte la totalidad de su producción de lavarropas, cocinas, hornos, anafes, calefones y termotanques.
Estas líneas operaban hasta el momento en Buenos Aires y en la planta de Paraná, provincia de Entre Ríos, distritos desde los cuales la compañía decide replegarse en virtud de que "Kicillof los hunde con los impuestos" e inhabilita la rentabilidad de las fábricas.
Ingresando al plano operativo y particular, el entendimiento institucional se consolidó el 26/08/2026 durante una cumbre realizada en la Casa de Gobierno. En dicho encuentro, el gobernador Raúl Jalil y el CEO de Longvie, Eduardo Zimmermann, repasaron formalmente el plan de reconversión productiva.
Longvie en Catamarca
La estrategia contempla la refuncionalización y potenciación de la planta emplazada en el Parque Industrial El Pantanillo, en San Fernando del Valle de Catamarca, reorientando las instalaciones hacia la elaboración de calefones y piezas plásticas de inyección con la meta de incrementar la capacidad instalada y optimizar los procesos de integración vertical.
Actualmente, el establecimiento fabril genera empleo directo para más de 60 trabajadores, manteniendo plenamente la base laboral existente y proyectando un crecimiento mediante la aplicación de procesos de pintura, plegado, troquelado y el uso de inyectoras de alto tonelaje.
Esta infraestructura no solo abastecerá componentes para consumo interno de la firma, sino que continuará proveyendo a clientes de envergadura como la marca Puma. La radicación definitiva se consolida además mediante herramientas locales de fomento que incluyen subsidios al transporte, costos salariales, programas de fortalecimiento y asistencia logística provincial articulados para resguardar los puestos de trabajo y garantizar el éxito de la inversión.