La mesa chica de la CGT volverá a reunirse para definir cómo continuará el plan de lucha contra el Gobierno de Javier Milei, iniciado el pasado 22 de julio.
Entre las alternativas que estarán nuevamente sobre la mesa aparece la posibilidad de convocar a un quinto paro general, aunque la propia dirigencia sindical mantiene dudas sobre el poco nivel de adhesión que podría alcanzar una huelga de esas características.
Por ahora, la central obrera decidió priorizar las movilizaciones. En este contexto, la próxima marcha contra Milei será convocada con la excusa de las "familias endeudadas" y se realizará frente al Ministerio de Economía, con fecha prevista para el 19 o 20 de agosto.
Militantes kirchneristas.
La nueva movilización forma parte de una estrategia sindical destinada a ampliar el universo de reclamos en las protestas contra el Gobierno.
La CGT ya participó de distintas concentraciones durante las últimas semanas, entre ellas una protesta junto a los "jubilados" frente al Congreso, una movilización contra el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y la marcha de San Cayetano hacia Plaza de Mayo.
El fracaso de las marchas de la CGT
El balance de las primeras acciones, sin embargo, fue negativo. En la movilización del 22 de julio frente al Congreso, convocada para acompañar los reclamos de los "jubilados", los sindicatos tuvieron una presencia limitada.
Hubo poca movilización, faltó buena parte de los principales dirigentes cegetistas y varios de los referentes que concurrieron permanecieron en el lugar durante menos de media hora.
Ese antecedente es uno de los elementos que deberá considerar la mesa chica al momento de definir los próximos pasos. La dirigencia sindical pretende avanzar hacia un nuevo paro general, pero reconoce que no están en condiciones de lograr una adhesión significativa.
Militantes kirchneristas.
El escenario también explica por qué la CGT había descartado inicialmente una huelga general. Cuando lanzó el actual plan de lucha, el 7 de julio, la central concluyó que no existían garantías suficientes de éxito para una medida de alcance nacional.
En consecuencia, optó por concentrarse en movilizaciones y dejó de lado el esquema de paros sectoriales y rotativos conocido como “a la francesa”, propuesto por algunos gremios del transporte a partir de las protestas realizadas en Francia contra Emmanuel Macron durante 2023.
El cronograma previsto por la CGT no terminará con la movilización por los "endeudados". La central también planea una concentración durante la reunión del Consejo del Salario Mínimo, cuya fecha todavía no fue establecida, además de participar de la Semana Social de la Iglesia y organizar una movilización por el Día de la Industria, prevista para el 2 de septiembre.
A esas actividades se sumarán acciones vinculadas con la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre. En ese marco, la CGT buscará convocar a sus integrantes a la misa que se realizará en Luján y procurará mantener una audiencia privada con el pontífice.
Mientras organiza este extenso calendario de actividades, la conducción sindical deberá resolver si finalmente avanza con otro paro general contra Milei. La posibilidad continúa vigente, pero el principal interrogante pasa por el poco respaldo que podría conseguir una huelga de gran escala.