En una votación clave para la agenda económica del Gobierno de Javier Milei, el Senado aprobó en su penúltima sesión extraordinaria una serie de modificaciones a la Ley de Glaciares. La iniciativa obtuvo 41 adhesiones y 31 rechazos, tanto en la votación en general como en particular, con la abstención de la neuquina Julieta Corroza. El texto quedó ahora a consideración de la Cámara de Diputados.
El proyecto dividió a varias bancadas, aunque no a La Libertad Avanza, espacio que conduce Patricia Bullrich, que votó en bloque a favor. También acompañaron los legisladores del interbloque cristinista Lucía Corpacci (Catamarca) y Sergio Uñac (San Juan), así como los recientemente escindidos del kirchnerismo Guillermo Andrada (Catamarca), Carolina Moisés (Jujuy) y Sandra Mendoza (Tucumán). Desde sectores dialoguistas también hubo respaldo, aunque con divisiones internas.

Uno de los artículos más observados fue el séptimo del despacho —corregido horas antes de la votación—, que permite a cada provincia determinar la autoridad de aplicación, salvo en áreas protegidas por la ley 22.351 de Parques Nacionales. Esa autoridad será la encargada de identificar, “basándose en elementos técnico-científicos, los glaciares y el ambiente periglacial ubicados en su territorio que cumplan con alguna de las funciones hídricas previstas” en la norma, es decir, que “actúen como reservas estratégicas de recursos hídricos o como proveedores de agua para la recarga de cuencas hidrográficas”.












