La Corte Suprema de Justicia avanzó hacia la modificación del sistema de selección de jueces en Argentina, con el objetivo declarado de reducir la discrecionalidad y priorizar el mérito en los concursos judiciales. A través de una acordada firmada por Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, el máximo tribunal estableció un nuevo reglamento que ya fue enviado al Consejo de la Magistratura para su análisis.
La iniciativa se enmarca en un contexto de fuertes cuestionamientos por parte del cuerpo al actual mecanismo de selección, donde han señalado la falta de transparencia y el peso excesivo de instancias subjetivas, especialmente las entrevistas personales. En ese sentido, la Corte planteó la necesidad de garantizar que la idoneidad y la formación académica sean los criterios centrales para definir a los futuros magistrados.













