El Centro de Día “Cántaros”, ubicado en Villa Elisa, advirtió que podría suspender sus actividades a partir de este miércoles en caso de que el Gobierno de Axel Kicillof, mediante el Instituto de Obra Médico Asistencial (IOMA), no pague la deuda que mantiene con la institución.
Desde el establecimiento señalaron que la situación económica se volvió “imposible de sostener” tras meses de incumplimientos en los pagos por parte de la gestión kirchnerista.
A través de un comunicado dirigido a las familias y a la comunidad, las autoridades explicaron que durante julio mantuvieron distintas reuniones con representantes de IOMA, en las que aceptaron propuestas de pago con el objetivo de destrabar el conflicto. Sin embargo, indicaron que esos compromisos no fueron cumplidos.
El centro.
“Confiamos en que esas propuestas se cumplirían y, por ese motivo, suspendimos momentáneamente nuestro reclamo público. Sin embargo, ninguno de esos compromisos se concretó”, señalaron desde la institución, que funciona desde hace más de 20 años en Camino Belgrano casi 409.
Según detallaron, la obra social bonaerense adeuda el pago correspondiente a abril de 2026, además de diferencias arancelarias de enero, febrero y marzo de este año. A esto se suman prestaciones impagas que se arrastran desde 2025, lo que profundizó el desequilibrio financiero del centro.
Pese a este escenario, desde Cántaros aseguraron que continuaron prestando todos los servicios para no afectar a los 90 concurrentes que asisten diariamente. Durante meses, explicaron, sostuvieron con recursos propios tanto los traslados como las prestaciones, aunque advirtieron que ese esfuerzo ya no es viable.
Las familias que asisten al centro.
“Lamentablemente, hemos llegado a un límite. Ninguna institución puede continuar funcionando indefinidamente cuando los pagos comprometidos no llegan y las deudas se acumulan”, expresaron desde la entidad.
El centro, que brinda atención a personas con discapacidad, remarcó que mantiene su compromiso con los usuarios y sus familias, pero insistió en la necesidad de una respuesta urgente por parte del Gobierno de Kicillof para garantizar la continuidad del servicio.
En este contexto, advirtieron que, si no se regulariza la deuda, se verán obligados a cerrar sus puertas a partir del miércoles, lo que dejaría sin atención a decenas de personas que dependen de las prestaciones que allí se brindan.
Además, convocaron a la comunidad a acompañar los reclamos que se realizarán frente a IOMA para exigir una solución al conflicto y evitar la interrupción del servicio.