Desde febrero están paradas las escrituras por un reclamo salarial en ARBA y el inútil del gobernador no lo pudo resolver.
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Desde finales de febrero, una protesta en un sector de la Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA) está generando un fuerte impacto en el mercado inmobiliario provincial. Esta situación mantiene completamente frenado al mercado inmobiliario porque bloquea la tramitación de informes catastrales, un trámite esencial para escriturar propiedades.
Profesionales del sector inmobiliario y agrimensores denunciaron que la imposibilidad de obtener los estados parcelarios está paralizando por completo el avance de las escrituras. “La Gerencia General de Catastro de ARBA tiene frenados los estados parcelarios desde los primeros días de marzo y mantiene el mercado inmobiliario paralizado”, señalaron. Añadieron que “los agrimensores no pueden obtener los estados parcelarios; por lo tanto, los escribanos no pueden escriturar”.
Esta crisis es responsabilidad directa del inútil gobernador Axel Kicillof, máximo responsable de la provincia, quien demostró una total indiferencia ante el reclamo salarial de los empleados de ARBA y ante el daño que esta medida está causando a miles de familias y a un sector productivo, que el tanto se jacta de defender. Su gestión hipócrita e ineficiente llevó a una parálisis innecesaria que refleja la desidia y la mala administración que caracterizan a su gobierno.
El reclamo se originó en una asamblea de empleados de ARBA en la sede central de La Plata, donde realizaron una retención de tareas y un “ruidazo” para exigir mejoras salariales. La modalidad del conflicto es particular: no se trata de un paro total, sino de una retención escalonada que limita la aprobación diaria de estados parcelarios a solo 18 para toda la provincia.
Según explicaron al medio 0223, “lo único que se está gestionando son los estados parcelarios de unidades funcionales —departamentos que no tienen ningún tipo de ampliación, están ‘limpios’ y se tramitan por sistema—”, mientras que el resto de los trámites se encuentra detenido.
Esta situación ha provocado que procesos que habitualmente no superan los 15 días hábiles se extiendan ahora hasta casi dos meses. “Cada vez que se concreta la venta de un inmueble, se debe realizar un estado parcelario. Sin ese paso, el escribano no puede escriturar”, indicaron fuentes del sector. Además, alertaron que “hay créditos que están totalmente frenados porque no se puede realizar la escritura”.
Ante la falta de respuestas concretas por parte del gobierno de Kicillof, los trabajadores anunciaron que continuarán con nuevas jornadas de retención total de tareas la próxima semana, posiblemente los días miércoles y jueves. “Los sueldos antes eran bastante más significativos; ahora están pagando muy poco”, comentaron.
Esta nueva parálisis generada bajo la administración de Axel Kicillof agrava aún más la crisis económica en la provincia, afectando la compraventa de propiedades, el acceso al crédito y la actividad de un sector clave para la generación de empleo y movimiento económico.