La diputada socialista Myriam Bregman volvió a quedar expuesta luego de que saliera a la luz otro antecedente incómodo para la abandera del "feminismo" y la izquierda. Además de su voto negativo en 2016 contra la prisión efectiva a violadores, en 2023 se ausentó en una votación clave para crear un protocolo de protección y detección de abuso sexual contra niñas, niños y adolescentes.
El episodio ocurrió durante la sesión del 10 de octubre de 2023 en la Cámara de Diputados, cuando el cuerpo trató un paquete de proyectos entre los que se encontraba la creación del Protocolo de Protección y Detección de Abuso Sexual contra Niñas, Niños y Adolescentes en aquellos ámbitos donde desarrollan sus actividades. La diputada decidió no participar, demostrando su verdadera falta de interés en defender a los vulnerables.
Bregman fue una vez más contra las banderas que dice defender.
Según los registros legislativos, Bregman figuró entre los diputados presentes al inicio de la sesión. Sin embargo, al momento de la votación, su nombre no apareció entre los votos afirmativos ni entre las abstenciones. Es decir, la legisladora de izquierda no participó de una votación destinada a fortalecer herramientas de prevención, detección y actuación frente a casos de abuso sexual infantil.
La iniciativa apuntaba a que instituciones deportivas, sociales, recreativas, educativas, religiosas o de cualquier otra índole, tanto públicas como privadas, construyeran protocolos de prevención y detección de abusos contra menores junto con las autoridades de aplicación de cada jurisdicción.
El proyecto fue aprobado sin votos negativos y con el respaldo de los legisladores presentes. La ausencia de Bregman, en ese contexto, volvió a despertar críticas por la contradicción entre el discurso público de la izquierda en materia de género y niñez, y su comportamiento en la práctica política.
El antecedente se suma a otro episodio que ya había generado fuertes cuestionamientos. En noviembre de 2016, Bregman votó en contra de una modificación a la Ley 24.660 de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad, que buscaba restringir salidas anticipadas y beneficios para condenados por delitos graves contra la integridad sexual.
Aquella reforma, que luego fue sancionada como Ley 27.375, impedía que condenados por delitos sexuales accedieran a determinados beneficios penitenciarios. La votación registró 134 votos afirmativos y 69 negativos, entre ellos el de la actual referente del Frente de Izquierda.
Bregman también se opuso a la cárcel efectiva contra violadores.
Bregman intentó justificar ese voto al sostener que la reforma no trataba exclusivamente sobre violadores y que, según su postura, otorgaba mayor discrecionalidad al Servicio Penitenciario. Sin embargo, su comportamiento quedó registrado: votó en contra de una norma que brindaba más protección a las victimas de abuso.
Mientras la socialista y "feminista" acusa a sus críticos de difundir noticias falsas, los documentos parlamentarios muestran una secuencia que desarma toda su narrativa: primero votó contra limitar beneficios a condenados por delitos sexuales, luego no participó de una votación clave para prevenir y detectar abusos contra menores.