En el marco de su agenda oficial en la ciudad de Washington DC, el Presidente de la Nación, Javier Milei, brindó un trascendental discurso ante los principales representantes del sector empresarial estadounidense. Durante el encuentro organizado por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, el jefe de Estado argentino fue galardonado con el prestigioso premio “Global Champion of Free Enterprise” (o Campeón Global de la Libre Empresa), una distinción que consagra el liderazgo de la administración libertaria en la defensa irrestricta del capitalismo y el libre mercado a nivel mundial.
Al tomar la palabra tras recibir la distinción, Javier Milei inició su alocución expresando un efusivo agradecimiento a la comitiva directiva de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos y a la audiencia empresaria. En su reconocimiento, el mandatario destacó de forma categórica a tres grupos clave del ámbito privado: a los empresarios que actualmente ya invierten en la Argentina, a aquellos que planifican volcar sus capitales en el país en el corto plazo, y a quienes aún no se han decidido a dar el paso pero dedicaron su tiempo para escuchar de primera mano la transformación en marcha.
Elevando el tono de su mensaje y ratificando su compromiso ético con la batalla cultural y económica, el mandatario pronunció una definición tajante sobre el norte de su administración: “No descansaré en mi cruzada hasta que Argentina se convierta en el país más libre del planeta”.
Asimismo, el Presidente trazó ante el auditorio la estructura de su presentación, dividiéndola en dos ejes estratégicos centrales: en primer lugar, detalló las condiciones macroeconómicas indispensables para alcanzar el crecimiento económico, donde ubicó a la estabilización fiscal y monetaria como pilar de partida innegociable; en segundo lugar, anticipó que abordaría cuáles son los verdaderos motores de largo plazo para el desarrollo sostenido, incluyendo un análisis técnico sobre los efectos colaterales inherentes a este profundo proceso de reordenamiento.
En el plano estrictamente financiero, Javier Milei expuso los contundentes resultados alcanzados tras haber sepultado décadas de irresponsabilidad fiscal. Bajo el lema categórico de que “Argentina está demostrando que ha decidido ser un país serio”, el mandatario detalló cómo el riesgo país experimentó un desplome sin precedentes, pasando de 3.000 a 600 puntos básicos.
De manera simultánea, la disciplina presupuestaria permitió sanear las cuentas del Estado, logrando que la relación deuda-PBI se reduzca drásticamente del 100% al 39%.









