En un contexto global marcado por la incertidumbre económica y la redefinición de los modelos de desarrollo, la Argentina comienza a mostrar señales claras de recuperación estructural. El cambio de paradigma impulsado por el presidente Javier Milei empieza a reflejarse en indicadores internacionales que históricamente fueron adversos para el país. La The Heritage Foundation publicó su Índice de Libertad Económica 2026, uno de los informes más influyentes a nivel mundial en materia de calidad institucional, respeto por la propiedad privada, estabilidad monetaria y apertura de mercados. En ese ranking, Argentina avanzó del puesto 124 al 106, consolidando una suba acumulada de 39 posiciones en apenas dos años de gobierno.
El dato cobra aún mayor relevancia si se analiza en perspectiva histórica. Durante el último gobierno kirchnerista, la Argentina llegó a ocupar el puesto 149, uno de los peores desempeños de su historia reciente, en un contexto caracterizado por controles de capitales, cepos cambiarios, presión fiscal asfixiante, manipulación estadística y un marcado avance del Estado sobre el sector privado.

Qué mide el Índice de Libertad Económica
El informe de la Fundación Heritage evalúa a los países en función de variables como:
Estado de Derecho
Tamaño del Gobierno
Eficiencia regulatoria
Apertura de mercados
Las puntuaciones determinan la ubicación en un ranking global que clasifica a las economías como:









