La estrategia de Oscar Agost Carreño para retener el sello del PRO Córdoba mediante el "escritorio" sufrió un revés letal en los tribunales. El juez federal Miguel Vaca Narvaja anuló la resolución de la Junta Electoral que consagraba a la conducción actual sin pasar por las urnas. El fallo determinó que la lista "Somos PRO" cumplió los requisitos, desarticulando el intento de proscripción administrativa que pretendía evitar la competencia.
El magistrado consideró que existió un "excesivo rigor formal" para declarar no presentada a la nómina alineada con Mauricio Macri. Con esta decisión, la interna prevista para el 29 de marzo recupera su vigencia y obliga a la actual cúpula a revalidar títulos. La maniobra de Agost Carreño, orientada a blindar un esquema funcional al cordobesismo, quedó expuesta ante la necesidad de garantizar la transparencia democrática.









