La trama de corrupción conocida como el caso Koldo ha sacudido los cimientos del gobierno socialista de Pedro Sánchez, involucrando a varios exministros y altos cargos del PSOE. Este caso ha generado una ola de controversia en España y podría tener implicaciones judiciales de gran envergadura, sobre todo para algunas de las figuras más cercanas al presidente.
El juez Ismael Moreno, del Juzgado de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional de España, dirige una investigación que pone en el centro de la polémica a José Luis Ábalos, exministro de Transportes; Ángel Víctor Torres, actual ministro de Política Territorial y Memoria Democrática; y Francina Armengol, presidenta del Congreso de los Diputados.
La investigación está enfocada en la compra irregular de material sanitario durante la pandemia, además de otros contratos supuestamente fraudulentos que beneficiaron a empresas vinculadas al entorno del asesor Koldo García.
José Luis Ábalos: el epicentro de la trama
Uno de los nombres más destacados en este caso es el de José Luis Ábalos, quien fue ministro de Transportes durante la primera fase de la pandemia de COVID-19. Según la investigación, Ábalos habría concedido contratos millonarios a empresas vinculadas a Koldo García.
Este último, quien fue su asesor de confianza, está acusado de utilizar su cercanía con el exministro para favorecer contratos irregulares durante la crisis sanitaria, incluyendo la compra de mascarillas defectuosas.
La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil de España ha presentado informes contundentes que revelan la participación de Ábalos en la adjudicación de contratos a empresas fantasma.
















