Para el politólogo, engancharse con estas agresiones es un “traumático ejercicio del victimismo”. Incluso sugiere que las críticas internacionales contra la Selección son funcionales para atacar al gobierno de Javier Milei, pero minimiza el hecho de que la Argentina fue “ampliamente perjudicada” en la final por una terna eslovena impuesta por la UEFA para salvar la presidencia de Gianni Infantino.
El punto más escandaloso de la nota de Novaro radica en su desprecio por la Causa Malvinas. En referencia al reclamo soberano y a la bandera desplegada por los jugadores frente a Inglaterra, el autor lanza una frase lapidaria: “La peor nostalgia es la de haber perdido lo que nunca tuvimos”. Con este planteo, el investigador niega la legitimidad histórica de nuestro derecho sobre las islas, asegurando que “en los hechos, como argentinos, nunca las tuvimos”, salvo durante el conflicto de 1982, periodo que califica como una de las “peores etapas de nuestra existencia”.












