El Gobierno de Javier Milei envió al Congreso el proyecto de Súper RIGI, un nuevo esquema con fuertes beneficios fiscales, cambiarios y regulatorios para atraer inversiones superiores a USD 1.000 millones en industrias estratégicas.
El Gobierno nacional envió al Congreso el proyecto de ley del denominado Súper RIGI, un nuevo esquema de incentivos diseñado para atraer inversiones multimillonarias en sectores estratégicos vinculados a tecnología, energía, infraestructura y producción industrial avanzada.
El régimen, impulsado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía Luis Caputo, apunta a consolidar un modelo de apertura económica y desregulación orientado a convertir a la Argentina en un polo de inversión internacional.
Bajo el nombre formal de Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, la iniciativa establece beneficios fiscales, aduaneros, laborales y cambiarios superiores a los contemplados en el RIGI original.
Qué actividades estarán incluidas en el Súper RIGI
El proyecto está destinado exclusivamente a proyectos considerados “industrias del futuro”, con inversiones mínimas de USD 1.000 millones.
El texto oficial señala que el régimen abarcará proyectos vinculados a infraestructura tecnológica y digital estratégica, actividades industriales innovadoras y desarrollos productivos que actualmente no existan en el país o que permanezcan en etapas experimentales.
Milei envió el Súper RIGI al Congreso para atraer inversiones millonarias y potenciar las industrias del futuro
Luis Caputo mencionó entre los sectores prioritarios:
Fabricación de baterías de litio
Producción de autos eléctricos
Paneles solares
Turbinas eólicas
Desarrollo de la cadena de valor del uranio
La intención oficial es atraer capitales internacionales capaces de transformar la estructura productiva argentina y generar exportaciones de alto valor agregado.
Los beneficios fiscales y cambiarios del nuevo régimen
El Súper RIGI contempla uno de los paquetes de incentivos más agresivos de las últimas décadas para grandes inversiones privadas.
Entre los principales beneficios se destacan:
Alícuota reducida del 15% en el Impuesto a las Ganancias
Amortización acelerada de inversiones
Exención de derechos de importación y exportación
Libre disponibilidad progresiva de divisas provenientes de exportaciones
Deducción de quebrantos sin límite temporal
Reducción al 3,5% sobre dividendos y utilidades
Certificados de crédito fiscal para cancelar IVA
Además, las empresas adheridas tendrán estabilidad normativa por 30 años en materia tributaria, aduanera, previsional y cambiaria.
Milei envió el Súper RIGI al Congreso para atraer inversiones millonarias y potenciar las industrias del futuro
El régimen también contempla ventajas laborales, como una alícuota única del 10% para contribuciones patronales sobre nuevas relaciones laborales generadas.
Milei busca blindar las inversiones frente a provincias y municipios
Uno de los aspectos más fuertes del proyecto apunta a limitar la presión fiscal de provincias y municipios sobre las inversiones adheridas.
El texto establece que las jurisdicciones no podrán crear nuevos impuestos locales ni aumentar cargas fiscales incompatibles con el régimen.
También se fija un tope del 0,50% para Ingresos Brutos y se prohíbe aplicar Impuesto de Sellos sobre contratos, operaciones financieras y documentación vinculada a los proyectos.
El objetivo del Gobierno es garantizar previsibilidad jurídica y evitar que las inversiones internacionales enfrenten trabas regulatorias o aumentos impositivos posteriores.
El Gobierno apuesta a un cambio estructural en la economía argentina
El proyecto forma parte de la estrategia económica de Javier Milei para posicionar a la Argentina como un destino competitivo para grandes capitales internacionales.
Desde Casa Rosada sostienen que el país necesita abandonar décadas de presión impositiva, regulaciones y trabas burocráticas que expulsaron inversiones y frenaron el desarrollo industrial.
El Súper RIGI funcionará como complemento del régimen vigente, aunque no permitirá que proyectos ya presentados bajo el RIGI original migren al nuevo esquema.
Según el texto oficial, esto busca evitar superposiciones y garantizar que los beneficios queden reservados para nuevas actividades productivas estratégicas.
El Gobierno considera que la iniciativa puede convertirse en una herramienta clave para acelerar inversiones en minería, energía, tecnología y manufactura avanzada, en un contexto internacional donde distintos países compiten agresivamente por atraer industrias vinculadas a la transición energética y la innovación tecnológica.