La calificadora elevó además, la perspectiva de la deuda de "estable" a "positiva", al considerar que la estabilización macro y el equilibrio fiscal impulsado por Milei, fortalecen el perfil del país.
En un giro histórico que confirma la contundencia del programa económico de Javier Milei, Moody’s Ratings decidió elevar la calificación crediticia de la Argentinade Caa1 a B3, modificando además la perspectiva de estable a positiva.
Este movimiento estratégico no es un hecho aislado, sino que alinea a Moody’s con las recientes mejoras de Fitch Ratings (de CCC+ a B-) y S&P Global Ratings (de CCC+ a B-), logrando que las tres grandes agencias sitúen al país en una nota equivalente a B- por primera vez en más de una década.
El presidente, Javier Milei.
La calificadora norteamericana fue categórica al explicar que el éxito de la estabilización macroeconómica impulsada por el Gobierno de Javier Milei ha logrado que “el riesgo de incumplimiento de Argentina haya disminuido de forma significativa”.
Según el informe, el ajuste económico ha superado con éxito su fase inicial, dando paso a una mejora “más duradera” de los fundamentos crediticios del país. Este fenómeno se sustenta en tres pilares fundamentales que la gestión libertaria ha defendido a rajatabla: la caída de la inflación, la liberalización de la economía y, por sobre todo, el superávit fiscal sostenido.
Desde una perspectiva técnica, Moody’s destaca que, a diferencia de intentos fallidos del pasado, el programa actual posee un ancla central: el equilibrio de las cuentas públicas. La agencia afirma textualmente que “el superávit fiscal constituye el ancla central del programa de estabilización”, ya que es la herramienta que respalda la desinflación, reduce las vulnerabilidades financieras y devuelve la credibilidad a las políticas de Estado. Este compromiso se traduce en proyecciones sumamente optimistas para el mediano plazo:
Un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) estimado en 4,5% para 2025, seguido de un 3,4% en 2026 y un 3,5% en 2027.
Una drástica reducción de la inflación, proyectada en un 31,5% para el año 2025.
Un equilibrio fiscal equivalente al 0,2% del PIB.
El frente externo también exhibe una transformación estructural impulsada por la confianza inversora. Gracias al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), ya existe una cartera de proyectos por US$ 141.700 millones (cerca del 20% del PIB), con unos US$ 45.000 millones ya en etapa de ejecución en sectores estratégicos como energía y minería.
Moody's Ratings
Esto ha permitido que el Banco Central (BCRA) acumule más de US$ 11.000 millones en reservas durante la primera mitad de 2026 sin generar tensiones en el tipo de cambio, marcando una recomposición genuina de la posición externa del país.
Finalmente, este shock de confianza impacta directamente en los mercados. Los analistas prevén que la mejora de la nota amplíe el universo de inversores internacionales, lo que impulsaría los precios de los activos argentinos y comprimiría el riesgo país.
Actualmente operando en torno a los 410 puntos básicos, se espera que el riesgo país converja hacia el promedio de los países con calificación “B”, situándose entre los 300 y 330 puntos.
En este escenario de euforia financiera, se estiman subas de entre el 5,9% y 6,8% para los bonos soberanos en dólares, destacándose títulos como el Bonar 2035 (AL35) y el Bonar 2041 (AL41), mientras que las acciones bancarias de entidades como Galicia y Macro podrían experimentar alzas cercanas al 5%. La Argentina de Milei no solo ha evitado el abismo, sino que ha comenzado su despegue definitivo hacia la libertad económica.