La Sociedad Rural Argentina (SRA), una de las instituciones de mayor peso político y económico del agro nacional, agrupa a cerca de 3.900 socios y cuenta con una estructura federal de 14 distritos para resolver su conducción en el período 2026-2028. En comicios que pusieron fin a una de las campañas más intensas en sus 160 años de historia, el actual presidente Nicolás Pino logró la reelección tras imponerse holgadamente en las urnas. La jornada institucional contó con la participación total de 2.229 votantes, consagrando el triunfo de Nicolás Pino con 1.441 votos (70%), frente a su rival Marcos Pereda, quien cosechó 592 votos (30%).
El reelecto titular de la SRA estará acompañado en la vicepresidencia por Carlos Odriozola, Ingeniero Agrónomo, productor agropecuario, director de la entidad y coordinador de la Comisión de Carnes. La oficialización de esta fórmula fue presentada por el espacio oficialista como la continuidad de un equipo de trabajo con profundo conocimiento del funcionamiento de la institución.

A nivel territorial, la lista oficialista Presencia Federal, liderada por Nicolás Pino, desplegó un amplio dominio al triunfar en trece de los catorce distritos en los que se organiza la SRA. El único resultado adverso para el oficialismo se registró en el distrito 7, correspondiente a la provincia de Entre Ríos, conducido por el director Juan Diego Etchevehere, integrante de la lista opositora. El proceso electivo se destacó además por la implementación y extensión del voto electrónico, cuya plataforma permaneció abierta durante 58 días, un período superior al de la elección previa.
La victoria de Nicolás Pino ratifica una estrategia institucional basada en la presencia territorial, el diálogo con distintos actores políticos y económicos, y la firme defensa de las demandas productivas del sector. Durante la contienda, Nicolás Pino mantuvo un vínculo fluido con la administración del presidente Javier Milei y sostuvo públicamente que el objetivo final de la entidad debe ser alcanzar las "retenciones cero".
El dirigente consideró que la estabilización macroeconómica y las medidas adoptadas por el Gobierno generaron mejores condiciones para discutir el futuro productivo, insistiendo en que la presión tributaria sobre el agro debe continuar descendiendo.












