Desde julio, más empresas comienzan a implementar el nuevo recibo de sueldo impulsado por el Gobierno Nacional, una reforma que logra transparentar de manera simple cuánto cuesta realmente cada empleo registrado en la Argentina y el esfuerzo que recae en los empleadores.
La medida, reglamentada a través del Decreto 407/2026, modifica la forma tradicional en la que los trabajadores reciben la información sobre sus haberes. Hasta ahora, el recibo permitía observar el sueldo bruto, los descuentos y el salario neto, pero no mostraba con claridad el costo laboral total que afronta el empleador ni el peso de las cargas que se aplican sobre cada relación laboral.











