El embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, volvió a posicionarse sobre la seguridad en el sector energético y tecnológico con un mensaje que pone el foco en Vaca Muerta y la provincia de Neuquén.
“Es un tema de seguridad nacional para los Estados Unidos, la Argentina, y para las empresas energéticas que están invirtiendo en Vaca Muerta y Neuquén. Nosotros estamos dispuestos a ayudar para identificar empresas y proveedores confiables y seguros”, expresó el diplomático en la red social X.
La declaración se da en un contexto de creciente tensión en torno a la participación de compañías tecnológicas en proyectos estratégicos, especialmente tras las advertencias realizadas por Washington sobre la presencia de firmas chinas en infraestructura crítica y su rol de espionaje para el Partido Comunista chino.
El mensaje de Peter Lamelas.
Días antes, Lamelas había manifestado formalmente su preocupación en una carta enviada a la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén (CALF), en la que aseguró que las empresas tecnológicas chinas recopilan datos para el Partido Comunista.
La misiva fue una respuesta a un planteo institucional de la distribuidora eléctrica, luego de que surgieran advertencias desde Estados Unidos por un contrato con Huawei para el despliegue de una red de fibra óptica.
En ese documento, el embajador sostuvo: “Como embajador, mi obligación y prioridad es proteger la seguridad nacional y promover la inversión estadounidense, la cual está entrelazada con el crecimiento y la seguridad económica de la propia Argentina; es en el espíritu de buena voluntad e interés mutuo que hemos planteado este asunto a su cooperativa”.
El conflicto se originó tras una serie de contactos informales. Según informó Sur Política, el 12 de julio un gerente de CALF recibió mensajes por WhatsApp en los que un funcionario estadounidense consultaba sobre la posibilidad de cancelar el proyecto y si se habían “traspasado los límites”. La situación fue elevada a las autoridades de la cooperativa, que resolvieron responder de manera formal.
Peter Lamelas.
El 29 de julio, la entidad envió una nota a Lamelas, con copia al Ministerio de Relaciones Exteriores, solicitando precisiones sobre si esos contactos representaban una postura oficial, qué respaldo legal tenían y si existían objeciones técnicas concretas.
La embajada respondió públicamente sin desmentir los mensajes: “No hacemos comentarios sobre gestiones diplomáticas privadas. Sin embargo, como ha enfatizado el secretario (Marco) Rubio, el ingreso a Estados Unidos es un privilegio, no un derecho”.
En esa misma línea, se agregó que “El Gobierno de Estados Unidos defiende activamente sus intereses de seguridad nacional y revisa continuamente los requisitos para la elegibilidad de visas”, y se advirtió que “las personas y entidades cuyas acciones socaven la seguridad de Estados Unidos no gozarán del privilegio de viajar a Estados Unidos”.
Posteriormente, en su respuesta formal a CALF, Lamelas reforzó sus argumentos al señalar: “Las empresas sujetas a leyes de seguridad e inteligencia chinas están obligadas a entregar los datos que recopilan, en cualquier parte del mundo, al Partido Comunista Chino”.
El diplomático también vinculó directamente esta preocupación con el desarrollo energético argentino: “Dada la importancia de Vaca Muerta en la economía local y el papel principal de CALF, consideramos que proteger estos datos es una responsabilidad compartida: una cuestión de ciberseguridad y de la lógica competitiva y a largo plazo de la provincia, no solo intereses nacionales de los Estados Unidos”.
Y concluyó: “Nuestro papel, como Embajada, es promover tecnologías seguras y fiables, y agradeceríamos la oportunidad de conversar sobre sus planes tecnológicos, así como ofrecer asistencia técnica”.