El traslado hasta Hungría demandó alrededor de 20 horas de vuelo, con una escala en Gran Canaria. La delegación presidencial es reducida y está integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el ministro de Relaciones Exteriores, Culto y Comercio Internacional, Pablo Quirno. El arribo a Budapest se produjo pasadas las 16 (hora argentina).
Uno de los puntos centrales del viaje será la participación del mandatario en la ceremonia de cierre de la CPAC, evento que reúne a referentes del pensamiento conservador y liberal de distintas partes del mundo. Allí será recibido por el director del encuentro, Miklós Szantho. La jornada se desarrollará en el Centro de Derechos Fundamentales, donde el propio Orbán encabezará la apertura. Entre los oradores también se encuentran figuras como el líder de Vox, Santiago Abascal, y el exdiputado brasileño Eduardo Bolsonaro. Como ocurre en cada edición, se espera que el republicano Donald Trump envíe un mensaje especial al encuentro. Según fuentes cercanas a la organización, el Presidente argentino mantendría el eje discursivo que ha caracterizado sus últimas intervenciones internacionales, con foco en “la moral como política de Estado”.













