El escándalo por la red rusa de desinformación contra el gobierno de Javier Milei también puso en el centro de la escena al portal Realpolitik y a su director, Santiago Sautel. Los documentos filtrados de la investigación internacional lo señalan como uno de los principales medios que habrían servido a la inteligencia rusa.
Según esos registros, Realpolitik habría publicado al menos 20 artículos dentro del esquema, con un valor estimado de 550 dólares cada uno, lo que totaliza unos 11.000 dólares. Estas publicaciones formaban parte de una operación más amplia que, en conjunto, habría destinado cerca de 283.000 dólares para instalar más de 250 notas en medios argentinos entre junio y octubre de 2024.

De acuerdo a la investigación, se trataba de artículos críticos sobre la situación económica, el impacto de las reformas del Gobierno y la política exterior, la mayoría de ellos acompañados por distorsiones, exageraciones y, en algunos casos, directamente información falsa. A esto se sumaban referencias favorables a Rusia y contrarias a Estados Unidos, en línea con los intereses geopolíticos detrás de la operación.
Uno de los elementos más graves del esquema fue la utilización de identidades falsas para firmar los artículos. El caso de Manuel Godsin es el más evidente: presentado como académico internacional, su identidad resultó ser completamente ficticia y fue utilizada para dar apariencia de legitimidad a contenidos con fines políticos.
Cuando fue consultado por la investigación, Santiago Sautel intentó despegarse. Sostuvo que su medio publica columnas de opinión de forma habitual y que desconocía el origen de los artículos en cuestión, sugiriendo que, de haber existido alguna maniobra, no habría sido organizada desde la redacción.









